La Iglesia anunció hoy que finalizó el proceso de catalogación y digitalización del material correspondiente al archivo del Vaticano sobre la última dictadura militar argentina y aseguró que todos esos documentos serán puestos a disposición de víctimas y familiares, a quienes volvió a pedirles "disculpas".
Se trata esencialmente de cartas almacenadas por el Episcopado argentino, la Secretaría de Estado vaticana y la Nunciatura Apostólica en Buenos Aires. Así lo informaron la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y el propio Vaticano en una declaración conjunta, al presentar los avances de un trabajo motorizado por el exarzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio, ahora papa Francisco.
"La verdad ilumina", subrayó este martes el vicepresidente primero de la CEA y cardenal primado de la Argentina, Mario Aurelio Poli en una conferencia de prensa. Mientras que el presidente del Episcopado, monseñor José María Arancedo, sostuvo que los documentos de archivos vinculados a la última dictadura militar en el país echarán "más luces que sombras" sobre el rol de la Iglesia en ese período. "No se puede hablar de complicidad de la Iglesia", sostuvo el arzobispo de Santa Fe, que insistió en que "la presencia de la Iglesia -durante la dictadura- va a aparecer con más luces que sombras" en los archivos desclasificados.
Arancedo puso se relieve las gestiones que llevaba adelante el clero para averiguar el paradero de personas detenidas desaparecidas por la dictadura militar y dijo que "no se puede hablar de complicidad". "La Iglesia quizá no hizo todo lo que pudo hacer, pedimos disculpas", dijo Arancedo.
El religioso encabezó la rueda de prensa en la sede de la CEA en la Capital Federal junto al vicepresidente primero del organismo, cardenal primado Poli (arzobispo de Buenos Aires) y al secretario general, monseñor Carlos Malfa (arzobispo de Chascomús).
Los archivos de la Iglesia Argentina consisten principalmente en más de 3.000 cartas de familiares que pedían por sus padres o hijos detenidos y/o desparecidos, de igual modo que las contestaciones que daban las autoridades eclesiásticas en ese momento y las gestiones que hacía para intentar averiguar el paradero de esas personas.
En estos días, la Iglesia se está encargando de redactar los protocolos para que familiares y víctimas de la última dictadura militar en la Argentina puedan disponer del material desclasificado: en principio, esos documentos no se harán públicos, anticipó Arancedo.
"El periodismo de investigación y la ciencia histórica deberán esperar un tiempo, todavía no lo hemos decidido, pero estará en el protocolo", dijo Poli, quien insistió en que los archivos también de la Nunciatura y el Vaticano únicamente estarán disponibles para las personas directamente afectadas por los "años de plomo".

"No le tenemos miedo a los archivos"

El Episcopado y la Santa Sede indicaron en su comunicado conjunto que, "de acuerdo con un protocolo que se establecerá próximamente, podrán acceder a la consulta de los documentos referidos las víctimas y familiares directos de los desaparecidos y detenidos y, en el caso de religiosos o eclesiásticos, también sus superiores mayores".
"Es un servicio a la verdad, a la justicia y a la paz, continuando con el diálogo abierto a la cultura del encuentro" "Es un servicio a la verdad, a la justicia y a la paz, continuando con el diálogo abierto a la cultura del encuentro"
, manifestó Arancedo y agregó: "Se trata de la búsqueda de la verdad y la reconciliación del pueblo argentino (...) La verdad es un camino a la reconciliación y al encuentro".
Poli acotó que "la verdad ilumina" y consideró que la Iglesia demoró 40 años en desclasificar sus archivos sobre la dictadura porque se trata de material "histórico": "Lo que importa es lo que hacemos", añadió. "Y lo hacemos con un sentido de reparación", insistió, y agregó: "Todos apreciamos lo que son los archivos para la memoria histórica (...) Hubo mucho interés de parte de Bergoglio por el ordenamiento y la digitalización" de los documentos, una tarea que se inició en 2012.
Poli recalcó que "el Papa (Francisco) está detrás de esto" y afirmó: "No le tenemos miedo a los archivos, porque es la búsqueda de la verdad". En las parroquias también existe documentación similar, aunque su desclasificación corresponde a cada una de ellas, se informó a la prensa.
Las autoridades de la Iglesia también indicaron que se reunieron con entidades de Derechos Humanos y pusieron de relieve la importancia de haber digitalizado archivos relacionados con bautismos en las parroquias, lo que sirve para dar un manto de luz sobre la identidad de algunos niños y niñas que aún son buscados por sus familiares después de la dictadura.
El comunicado conjunto divulgado este martes concluyó señalando que "el Santo Padre y el Episcopado argentino encomiendan la Patria a la protección misericordiosa de Nuestra Señora de Luján, confiados en la intercesión del querido San José Gabriel del Rosario Brochero".

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