La iglesia, patrimonio de todo el pueblo de El Galpón

Juan Carlos Bernasconi

La iglesia, patrimonio de todo el pueblo de El Galpón

Los pobladores de El Galpón y sus instituciones han ido configurando la imagen del pueblo a través de esfuerzos compartidos por largos años y con vicisitudes diversas que fueron atravesando a la región. Si bien El Galpón es considerado municipio por un decreto provincial sancionado el 16 de mayo de 1899, se sabe que su historia data de mucho tiempo antes; nació en proximidades del Juramento como "galpones" de acopio de los productos generados en la antigua Misión, transformados en la estancia de Miraflores, para luego ser distribuidos hacia otras regiones.
“Patrimonio cultural es aquel que la comunidad asume como propio”.
Con los años, el poblado se trasladó a su actual situación. Inferimos que la iglesia tuvo mucho que ver en ese traslado; pero veamos su interesante historia: En 1839 el gobernador Manuel Solá destina fondos provinciales para comenzar a construir una capilla en el poblado que se había gestado hacía ya tiempo. 20 años más tarde, en 1859, la curia salteña establece el curato de Metán, separándolo del de Rosario de la Frontera, designando como cabeza del mismo al pequeño templo que se había construido en El Galpón -esto indica que El Galpón fue el centro religioso del departamento hasta agosto de 1861, en que se habilitó la parroquia de San José de Metán.
“Pareciera que prima el valor de decisiones personales por sobre el valor comunitario del patrimonio”
En 1872 se concreta el desplazamiento de la iglesia y con ella, del pueblo, más al sur de la anterior posición; esta mudanza se origina probablemente a raíz de una ley de 1857, que prohibía enterrar a los difuntos en los predios de las iglesias o en sus cercanías. Las obras quedan sin concluirse, por lo que en 1885, los vecinos del pueblo solicitan ayuda al Consejo Municipal para poder terminar su iglesia. Al parecer ello no se concreta debidamente y el edificio sufre serios deterioros, porque en agosto de 1927, por Ley 1194, el Gobierno de la Provincia destina fondos para reconstruir el edificio por el "pésimo estado en que se encontraba".
La Universidad Católica de Salta coincidió en señalar que el edificio de la iglesia es recuperable”.
Hacia comienzos de los años 40, se termina la iglesia con la materialidad y fisonomía con que la conocemos, siguiendo los lineamientos que habían entrado en vigencia con la revalorización del viejo estilo colonial por la sociedad argentina: gruesas paredes de ladrillos cocidos encaladas, un tejado colonial asentado en rústicas cabreadas de madera nativa, fachada con expresivas molduras, espadaña-campanario, coro de madera y su artesanal portal de madera del que se desconoce su origen (una hipótesis a investigar es la de suponer que el portal, presumiblemente del siglo XVIII, podría provenir de la antigua iglesia jesuítica de Miraflores). Este templo es designado parroquia en 1945 anexada a la de Anta (J. V. González), hasta que en 1957 pasa a tener su propia autonomía. Y es indudablemente el edificio más representativo de la comunidad regional, por lo tanto su mayor expresión patrimonial.
Patrimonio cultural de un lugar es aquel que esa comunidad asume como propio y lo comparte en un sentimiento colectivo, al cual le otorga un valor simbólico que se sostiene en el presente proviniendo de un pasado histórico común. Ello, como capital social, no renovable, asumido como bien propio, fortalece la identidad ciudadana. La iglesia, entendida como el edificio y el ritual que en él se realiza históricamente, es la suma de patrimonio cultural tangible e intangible con toda su tradición.
Es conocido que el pasado 17 de octubre la región y el pueblo de El Galpón sufrieron la fatalidad de un importante movimiento telúrico que afectó seriamente gran parte de su estructura urbana: viejas casonas, escuelas y la misma iglesia se vieron afectadas, algunas con daños irreversibles llegando a su demolición total, otras con afecciones parciales.
“Autoridades eclesiásticas manifestaron su posición de demoler totalmente la vieja iglesia”.
Para el caso de la Iglesia San Francisco Solano, los especialistas de la provincia que han evaluado los daños, inclusive los profesionales de consulta enviados por la Universidad Católica de Salta, han coincidido en señalar que el edificio de la iglesia es recuperable. Esto es, demoliendo los sectores más comprometidos (como se ha hecho en el caso del campanario) y reconstruyéndolos, consolidando estructuralmente el edificio, reparando todos los sectores afectados, inclusive con recambio de su tejado, y quitando algunas partes adicionadas en distintas épocas al edificio original. Un proyecto en este sentido fue elaborado por la Secretaria de Obras Públicas de la provincia a los pocos días de aquel suceso; pero he aquí que las propias autoridades eclesiásticas han manifestado su posición de demoler totalmente la vieja iglesia y en su lugar "construir una nueva, más grande y con la misma forma". Y aquí estamos ante un serio dilema: planteado de este modo pareciera que prima el valor de decisiones personales por sobre el valor comunitario del patrimonio forjado por un pueblo a lo largo de su historia. Nos parece accesorio el hecho de pretender construir un edificio de mayores dimensiones, cuando sabemos que en pocas ocasiones al año se requiere que el templo albergue a gran cantidad de fieles en todo caso podría plantearse un cuidado proyecto de ampliación ganando espacios sobre el patio existente-.
Y a la grave decisión manifestada de demoler totalmente el edificio, se superpone la no menos errónea idea de hacer la nueva iglesia con una mayor escala, pero "con la misma forma" que la antigua.
Recordamos que la iglesia como otros edificios de valor histórico patrimonial, están protegidos por la Ordenanza de la Municipalidad de El Galpón Nº 004/2005, aprobada por Resolución Nº 028/2005 del Consejo Deliberante, que las declara de Interés Municipal, por lo que, de acuerdo a la misma, estos inmuebles no pueden ser sometidos a modificaciones ni demolidos en todo o en parte sin aprobación o intervención de la Municipalidad.
Esto nos indica que, por sobre el interés individual o sectorial, prima lo colectivo, el interés público y comunitario.
Se plantea desde la curia que "es tiempo de empezar de nuevo".
Humildemente entendemos que es tiempo de profundas reflexiones. Que involucren a todos los sectores, autoridades, especialistas, y a la comunidad en general para pensar juntos cual es la solución más conveniente en aras de resolver esta sensible cuestión que nos afecta.
Polémica por la iglesia de El Galpón
La ordenanza 4 del año 2005 declara de interés municipal a la parroquia San Francisco Solano y a otros 13 edificios históricos. Según publicó días atrás El Tribuno, vecinos de El Galpón aseguran que el párroco local y el arzobispo quieren demoler la iglesia, después de los daños que le dejó el sismo del 17 de octubre del año pasado. La iglesia ha sido uno de los edificios afectados por el sismo. Al principio se había pensado que era necesario demolerla. Luego se hicieron estudios técnicos y se verificó que no era necesaria la demolición, por cuanto se podía restaurar. "Se pretende que el pueblo pierda su patrimonio y su historia, cuando hay lugares de sobra para hacer otro edificio más grande. Nosotros crecimos ahí, nos bautizaron, nos casamos. Es parte de nuestra cultura", dijo un vecino.

¿Qué te pareció esta noticia?

Compartí

0

Te puede Interesar

Comentá esta Noticia