Según Fabián Medina Flores, otra cuestión a considerar, que no tiene que ver con la ropa, aunque sí con la imagen: a mitad de la jornada laboral, quizá después del almuerzo, hay que retocarse el maquillaje y el pelo. Porque la cara que se maquilló cuando saliste de casa a las 6.30 de la mañana era otra, así nada se haya salido corrido o vuelto desprolijo, o seas una experta en maquillaje. igual habría que mirarse Para eso en algún lugar escondido deberías tener un pequeño espejo con aumento, dado que es el único que te va a permitir sorprenderte. Y ese espejo de aumento, en realidad, debería ser parte del traje de heroína para imprevistos que tendría que haber en todo escrito femenino. ¿Qué incluye ese kit? Un impermeable, un sombrero para no mojarse (te resuelve más que un paraguas), un calzado cómodo, una camisa de repuesto, un pañuelo. Y por supuesto que si usás medias, otros pares de reemplazo. Porque si una mujer decide por su look que las necesita, no puede tener solo un par. Si tuviera un accidente y se le corrieran, ¿qué pasaría? ¿Se desestabilizaría emocionalmente? Este traje de heroína también debería incluir un kit de belleza con curitas, un set de costura con hilo, aguja y dos alfileres y un set de manicura con lima, esmalte y removedor. Quizás eso último sea lo más engorroso, pero se puede poner en un envase pequeño de perfume.
Hay un gran reto para la mujer a la hora de vestirse para el ambiente laboral: amigarse con las palabras clásica, formal, prudente, correcta y corporativa. Ninguna es mala palabra. recogerte el pelo o tener una blusa cerrada no te va a sumar edad. De hecho, va a hablar mejor de lo que hacés. Cuando te vistas para ir a trabajar, recordá siempre aquella vez que fuiste a la entrevista para lograr ese puesto. solo así vas a entender qué quisieron y quieren de vos. Porque si ese día no fuiste escotada, brillosa, ajustada ni con un peinado de miss universo no deberías abandonar esa idea después.

El bolso debe ser de un buen tamaño

Los bolsos ideales para ir a trabajar suelen ser de gran porte. Las carteras chicas o los clutches deben dejarse para otras situaciones sociales, puesto que una mujer activa y profesional va a necesitar llevar desde diarios, carpetas y libros hasta la computadora y el nécessaire. Y así como es grande y en él cabe todo lo indispensable debería ser de buena calidad porque un bolso en una mujer es como el auto para el hombre en cuanto al peso e imagen que tiene, ya que habla de sus aspiraciones.

Cambiarse las botas es preciso

El cambio climático genera más permitidos. Aunque las botas de lluvia suelen ser pesadas, brindan una libertad para pisar por donde se quiera e ir con una velocidad mayor que resulta muy práctica. Vale la pena encontrar un lugar en el espacio de trabajo para dejarlas cuando entrás y cambiarte a unas ballerinas o unos zapatos más formales. Y si tenés una reunión para la que debés cruzar media ciudad -con baches y baldosas flojas incluidas- y querés usar unas zapatillas, vale el mismo recurso.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia


enrique alcala
enrique alcala · Hace 7 meses

Es muy bien la nota, pero tenemos que tener un culo como de la foto. Muy buena la noticia.