La Justicia de Metán resolverá hoy si detiene o no, en forma provisoria, los trabajos de demolición manual que se están realizando en la parroquia San Francisco Solano de El Galpón, que fue afectada por el temblor del pasado 17 de octubre.
"He enviado un oficio a la subcomisaría de El Galpón para que constate si se están desarrollando trabajos en el templo, debido a que algunos vecinos sostienen que se está realizando una demolición manual de la estructura", dijo a El Tribuno el juez de Garantías 1, de Metán, Mario Teseyra.
Con la respuesta formal del oficio y los detalles de los trabajos, el magistrado resolverá hoy la medida cautelar solicitada en el amparo presentado y decidirá si ordena o no paralizar las tareas.
El juez también notificó al Arzobispado de Salta, al Concejo Deliberante y a la Municipalidad de El Galpón sobre la acción de amparo y la medida cautelar para tratar de frenar de inmediato las tareas, interpuestas por vecinos de esa localidad del departamento de Metán.
A partir de la recepción de la notificación los demandados tienen 72 horas para contestar. "Voy a realizar una inspección ocular en la parroquia de El Galpón y, entre otras medidas, pediré informes a Obras Públicas de la Provincia y a otros organismos, como así también voy a solicitar la colaboración de especialistas y de universidades para resolver la cuestión de fondo", adelantó Teseyra.
La acción de amparo colectivo en contra del Arzobispado de la Provincia de Salta, la Municipalidad y el Concejo Deliberante de El Galpón, fue presentada el jueves pasado para frenar la demolición de la iglesia San Francisco Solano.
El histórico templo, que data de 1864, fue apuntalado luego de ser afectado por el temblor que azotó a la localidad el 17 de octubre del año pasado.
Eduardo Pastrana SACERDOTE DE EL GALPÓN "Han pasado 65 años de la última ampliación realizada en el templo y ya ha quedado chico"
El amparo fue interpuesto por los vecinos galponenses Marcelo Giménez, Julio Modesti, Eduardo Joaquín Caillou, Lucía Barrientos, Horacio Thomas, Inés Guaymás, Luis Carán, Leonardo Clérico, Favio Barquez y Martha Pérez. Con el patrocinio de las abogadas Cristina Pérez y Mariana Cendoya, fue presentado ante el juez de Garantías de Metán, Mario Teseyra.
En la presentación solicitaron una medida cautelar para frenar de manera inmediata la demolición manual del templo, que según los vecinos se inició el lunes 16 de este mes.

El pedido de los vecinos

Los vecinos sostienen que se está destruyendo la parroquia y que no se la está preservando.
"Estos trabajos de demolición manual se tienen que frenar de manera inmediata. Luego del temblor, el templo quedó completo, no se había caído nada. Tuvo daños estructurales, como rajaduras y agrietamientos en la mampostería y el sector más comprometido fue el campanario, que fue retirado luego del sismo", dijo Horacio Thomas, uno de los vecinos que hicieron la presentación.
"Lo que nosotros solicitamos es que se hagan refuerzos en la estructura, para que sea preservada y restaurada, de manera que el edifico pueda ponerse en funcionamiento de nuevo con toda la seguridad que se necesita. Lo que digo es en base a los informes de profesionales, como el que hizo el ingeniero Roberto Caro, de Obras Púbicas de la Provincia, uno de los más consultados sobre preservación de edificios históricos", destacó.
Los vecinos que recurrieron a la Justicia para plantear la situación sostienen que el templo fue declarado de interés municipal a través de una ordenanza del año 2005 y que forma parte del patrimonio histórico y cultural del pueblo y que, por lo tanto, debe ser preservado en su totalidad.

Un pueblo de fe


Luego del temblor de 5,9 grados en la escala de Richter que causó daños en viviendas y antiguos inmuebles y la muerte de una querida docente jubilada, los vecinos también lamentaron con dolor los serios daños estructurales que sufrió la iglesia del pueblo.
El frente debió ser apuntalado. Se sacó el campanario, porque corría riesgo de derrumbarse. Todos los muebles y las imágenes fueron retirados del interior de la iglesia, incluyendo la del patrono de la localidad, San Francisco Solano.
Poco después del temblor y de los relevamientos realizados por especialistas, la parroquia San Francisco Solano fue marcada con una "D", que significaba que iba a ser demolida, como otras propiedades. Esto significó un "baldazo de agua fría" para la comunidad.
Finalmente, se dio marcha atrás con la decisión y borraron la letra que se había pintado en el frente del antiguo templo, cuya fachada sigue apuntalada.
El padre Eduardo Pastrana informó que las últimas ampliaciones y mejoras que se realizaron en la parroquia fueron en 1925 y 1952.
"Esta iglesia forma parte de la historia de los galponenses, que es un pueblo de fe. El proyecto es construir una iglesia nueva. Han pasado 65 años desde la última ampliación del templo y la comunidad de El Galpón ha crecido mucho en diversos aspectos y la parroquia quedó chica", indicó el sacerdote con anterioridad a la presentación del amparo.

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