Llamó la atención de los vecinos que la jueza Carolina Poma fue a El Galpón para recorrer una amplia zona del río Juramento, acompañada por personal de la división Criminalística de la Policía de la Provincia.
Lo hizo en el marco de los trámites que dispuso por el recurso de amparo que presentó el abogado Fredy López Camacho, quien solicitó a la Justicia local que detenga la contaminación que está sufriendo el emblemático río debido a las aguas servidas que recibe y los basurales a cielo abierto.
En ese sentido, la jueza metanense ordenó, entre otras medidas, que especialistas tomen muestras y realicen estudios del agua.
A través del amparo, el abogado solicitó la inspección ocular y la indagatoria al hora exintendente de El Galpón, Héctor Romero, a funcionarios del Gobierno provincial y a las autoridades de Aguas del Norte.
Responsabilidad penal
"Más allá de la responsabilidad patrimonial del Estado, fundado en los principios constitucionales de igualdad de las cargas públicas, le pedí al Tribunal que considere la responsabilidad social que tienen ministros y secretarios del Ejecutivo. Ellos son responsables directos del control estatal sobre polución y contaminación ambiental, en especial los encargados del área hídrica y control de ríos, sin descuidar la aplicabilidad del Código de Aguas Provincial", destacó López Camacho en la presentación.
Para el letrado, surge una clara y evidente responsabilidad penal en la contaminación del río Juramento, por lo que pidió que se indague en ese sentido al exintendente de El Galpón, al ministro de Ambiente, al secretario de Recursos Hídricos y al director de Aguas del Norte "por su actuación omisiva en el cumplimiento de la legislación vigente y por las responsabilidades funcionales y legales".
El abogado destacó que el artículo tercero de la ley 7070 es muy claro con respecto a cuestiones interpretativas sobre recursos naturales, riesgos y en especial a la contaminación del agua.
También se refiere a los vertidos, derrames, desechos y depósitos directos o indirectos de toda clase de materiales. Generalmente, todo hecho susceptible de provocar un incremento de la degradación de las aguas, modifica sus características físicas, químicas, biológicas o bacteriológicas y, en este caso, hay vertidos al curso del río sin ningún tratamiento.
"El medio acuático está contaminado cuando la composición o el estado del agua están modificados, ya sea directa o indirectamente por el hombre, de modo que se presta menos fácilmente a todas o algunas de las actividades para las que podría servir en su estado natural", detalló.
Y fue muy explícito en sus argumentos al señalar que "el actual problema, que ocurre desde hace años, no permite avizorar que habrá cambios si no son forzados a hacerlos y los daños continuarán con proyección a futuro como una natural prolongación del desastre actual ambiental, natural y ecológico que ocurre en El Galpón", aseguró.
Fredy López Camacho ABOGADO "Es un verdadero desastre la contaminación del Juramento. Pero se puede solucionar si alguien bien intencionado toma el toro por las astas".
Bajo estos fundamentos pidió al Tribunal que valore que el Juramento debe ser uno de los poquísimos ríos que aún tiene dorados, el denominado "tigre de los ríos" de la variedad salminus maxillosus. "Tal vez sea la única especie documentada en el mundo entero y no se preocupan por un pez tan hermoso que un día lamentaremos porque se extinguirá debido a los desastres como el que estoy denunciando, pero que tiene solución si alguien bien intencionado y con dos neuronas ambientales toma el toro por las astas", destacó.
Testimonios y pruebas
López Camacho pidió una inspección ocular y, entre otras medidas, que se oficie y se cite como testigo al diario El Tribuno para que remita a la Justicia todas las fotografías y notas realizadas sobre esta problemática hasta el día de la fecha.
También, que se solicite al Departamento Técnico Científico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales que realice una pericia sobre las aguas del río luego del vuelco de efluentes, para verificar el tratamiento realizado sobre los desechos cloacales y sobre el curso inferior al vertido, determinando su nivel de oxígeno, potabilidad y demás condiciones.
El profesional fue más allá y pidió un estudio serio sobre la incidencia de los efluentes cloacales sobre el curso del río, sobre el medio ambiente, existencia de bacterias en el agua y demás puntos de pericia que posibiliten determinar la contaminación y tomar una determinación en consecuencia, por lo que la expectativa está puesta ahora en la tarea de la jueza.

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