A pesar de que el horizonte inflacionario todavía se presenta con contornos difusos, una importante cantidad de gremios cerraron sus paritarias 2016. Algunos lo hicieron de "tiro corto", con renovada discusión dentro de seis meses y otros con el clásico fixture anual. También, los que aún no concluyeron sus negociaciones, se dividen entre los que se juegan a la anualidad y los que prefieren el torneo abreviado. Los aumentos de las tarifas de gas, agua, electricidad y transporte puestos en marcha por el Gobierno le pusieron un piso de 6% al índice de abril, lo que lleva la variación acumulada en los primeros cuatro meses a 17% y fija la anual en torno a 40%. Pero lo grave es el panorama recesivo, que tornaría inviable aun el simple pago de los actuales salarios. Ello se advierte particularmente en el gremio de la construcción, que se encuentra con la obra pública prácticamente paralizada.
Los acuerdos de corto plazo tuvieron su paradigma en el celebrado en la paritaria de Comercio, que cerró un aumento semestral de 20% más una suma fija de $2.000 en dos cuotas a pagar en abril y julio. De tal manera, el sueldo de la categoría más baja llegará en abril a $14.321 de salario bruto, más el adicional no remunerativo de $1.000. En el gremio de la carne, el acuerdo con la industria frigorífica determinó un aumento similar, del 20% que regirá para el semestre abril-
septiembre. A ese porcentaje se añade un suplemento no remunerativo de $2.000 que las empresas del sector abonarán a su personal en cuatro cuotas de $300 y otras dos de $400 durante cada uno de los meses del acuerdo, con lo que al prorratearse en el semestre eleva la recomposición total al 23%. El incremento beneficia a 50.000 trabajadores de frigoríficos de carnes rojas y avícolas. El convenio salarial celebrado la semana pasada entre la UTA y las cámaras que agrupan a los propietarios de colectivos de corta y media distancia se inscribe en ese esquema: se fijó un incremento de 29%, cuyo pago se efectivizará en el período abril-diciembre, pero que al superponerse con el último tramo de la paritaria firmada el año pasado, el aumento tiene una vigencia real de 6 meses.
También bajo la misma modalidad se acordó la mejora salarial para los trabajadores de estaciones de servicio y garages agrupados en Foesgra. El entendimiento, que tiene una vigencia de 6 meses desde abril a septiembre, estableció un aumento de 17% en un tramo, y el pago de una suma de $740 en julio y otra del mismo monto en agosto, de manera que el incremento redondea un 20% para el semestre.
Quedan pendientes las paritarias de gremios significativos. El sector de empleadas domésticas aún no tiene desarrollado el sistema de paritarias y deberá aguardar la decisión del Gobierno sobre incrementos salariales que tradicionalmente se establecen en los meses de setiembre u octubre.
Por su parte, el gremio de los bancarios dispuso un paro nacional para mañana, en reclamo de la falta de acuerdo en las paritarias y por la falta de respuestas a las cesantías producidas en el banco Central de la República Argentina. En la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) también se anticipó un paro nacional ante la negativa patronal de aceptar un incremento cercano al 35%.
La CTA opositora de Pablo Micheli, en tanto, manifestó que su reclamo salarial también será del 35%, mientras que en la CGT Azul y Blanca de Barrionuevo advirtió que se moverá en la franja de los 30 y 35 puntos. La CGT de Moyano que había anticipado que pediría un 28% aumento salarial, para su gremio de camioneros, estaría revisando los números (que no bajarían del 35%) a la luz de la persistencia de los incrementos de precios.
Las malas lenguas dicen que -de todas formas- el líder sindical, en estos días, está más preocupado por la AFA que por la suerte de sus compañeros.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora