Gustavo Solís es un político salteño que integra el selecto grupo de intendentes jóvenes de nuestra provincia. Solís es el jefe comunal de Rosario de la Frontera con tan sólo 36 años. Está casado con Mariana, con quien tiene 3 hijos. Es contador público nacional y, haciendo honor a su profesión, se obsesiona con tener las cuentas claras en el municipio que le toca gobernar por elección popular. En realidad, ha hecho del orden en las cuentas la base fundamental de la filosofía de su gestión.
Este joven profesional asumió su cargo en la intendencia a finales del año pasado tras vencer en las urnas a quien fuera por más de 20 años intendenta de la ciudad, la dirigente Rómula Dina Gómez de Montero.

¿Cómo encontró el municipio cuando asumió?
Yo debo de destacar que lo encontré bien. Estaba con algo de dinero, las cuentas bien, pero con muchos empleados puestos en último momento en planta permanente. Otra gran falencia era que solo un 50 por ciento de los vecinos pagaba sus impuestos, por lo que la meta era revertir ese punto a partir de las obras que están a la vista. Entonces, el vecino sabe que su dinero rinde y cumple con los pagos.
Con respecto a las obras, ¿cuáles son sus prioridades?
Con mi equipo tomamos la idea de la obra pública con el sentido de cambio social. Queremos mejorarle la vida cotidiana a nuestros vecinos a través de una política que fomente la participación. Es por eso que realizamos obras concretas, rápidas y con las ideas que propone la gente. Estamos remodelando todo el acceso norte, donde quedará una avenida de 1.500 metros, con semáforos, LED, plantines y una estética que promueve no solo el bienestar general sino también que embellece la ciudad para el visitante. Además, tenemos planificado pavimentar 20 cuadras para este año y concluir mi mandato con al menos 100 cuadras pavimentadas. Lo mismo te digo con aguas y cloacas. En 9 meses hemos logrado 3.500 metros de cañerías y esperamos tener para los cuatro años el 100 por ciento de las casas rosarinas conectadas con agua y cloacas. Tenemos un centro de monitoreo con 32 cámaras y estamos construyendo un centro artesanal, con un salón de usos múltiples, baños, comedor y oficina de turismo, todo en la plaza del centro.
Es notable el cambio desde la puerta de la Municipalidad...
Sí, esta es una obra que yo inauguré, pero en la placa dice claramente que Rómula Montero es la autora. Queremos que las obras sean beneficiosas para los rosarinos. Por eso no licitamos y en lo posible las hacemos con mano de obra municipal en jornada extendida. Hicimos un arreglo con algunos muchachos que saben de albañilería y los contratamos a contraturno o durante los fines de semana.
¿Qué trabajos hacen?
Con ellos pavimentamos, hacemos obras en el mercado artesanal o trabajamos en la jardinería de distintos sectores. Ellos hacen una ganancia extra y el dinero no se va para empresas foráneas, sino que queda entre los rosarinos.
¿Y en el interior? ¿Cuáles son las prioridades?
Lo prioritario es tener bien los caminos, que estén transitables y que haya siempre comunicación por las dudas ocurra una desgracia y mínimamente pueda entrar una ambulancia. Siempre andamos dando vueltas programadas por los parajes como Las Mojarras -a quienes ya le pintamos la iglesia histórica-, Los Naranjos o Los Baños. Ahí vamos regularmente con un equipo multidisciplinario, a cargo de Acción Social, y descacharramos, vacunamos a los animales, revisamos las obras, vemos qué enfermedades hay y realizamos un control de documentación y papeleo. Esto hizo que, y quizás ningún político tradicional lo diga, nosotros hayamos encontrado a 20 niños con problemas nutricionales. Lo bueno es que ya están detectados y los estamos asistiendo en coordinación con los profesionales de Salud y con un equipo de psicólogos y asistentes sociales del municipio.
¿Cómo está la situación laboral?
Nosotros estamos gestionando que se agilicen y terminen las obras en el parque industrial. Ya hay empresas interesadas y estamos a la espera del Gobierno provincial. Por otro lado, apostamos fuerte al turismo. Nosotros tenemos emprendimientos privados y con fondos provinciales se refaccionó el Hotel Termas. A eso lo apuntalamos con un embellecimiento de la ciudad no solo para el vecino sino también para los turistas que nos visitan. También estamos gestionando alternativas con la Universidad Nacional de Salta. Partimos de un punto de vista de la economía social e integral. Todo lo que hacemos forma parte de un plan para generar empleo y bienestar a los vecinos de Rosario de la Frontera que confiaron en nosotros.

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