La migración boliviana es un fenómeno histórico

21-08-2011 - Es antropóloga e investigadora de la Universidad Nacional de Jujuy (Unju), integra la Red de Investigadores Argentinos sobre Migraciones Internacionales (Iamic), estudia desde hace años la formación de la población de Jujuy, desde la formación del Estado

-¿Cómo fue la migración en Jujuy?

Para comprender la dinámica de la provincia hay que comprender que junto con el aporte de la población nativa propia que había quedado luego de las transformaciones republicanas, coloniales y demás, esta provincia como otras del Noroeste recibieron muy poco aporte de migración transoceánica. El aporte principal que hoy sería extranjera por la cuestión de las fronteras es boliviana, siempre ha sido, es un fenómeno histórico y está en la base de la sociedad. Los diferentes aportes fueron desde el punto de vista de la cultura, y de los mercados de trabajo. Cuando el trabajador es extranjero, y no se ha nacionalizado, no ha hecho familia y no se ha asentado todavía, a veces por elementos pocos claros de la ley, porque en realidad las leyes argentinas les darían los mismos derechos que a los argentinos, se les están negando derechos, acceso a la salud y a la educación.

-¿Sin embargo sigue habiendo este mito de que llega el trabajador boliviano a quitarle el trabajo y a usar los servicios?

Claro, depende cómo uno lo plantee. La economía jujeña de fines de siglo XIX cuando comienza el desarrollo del capitalismo y se comienza a necesitar trabajadores asalariados para los ingenios azucareros, empezó a demandar trabajadores de diferentes lugares, gratuitos si podían, primero indígenas chaqueños y durante el siglo XX ingresaron masivamente los trabajadores bolivianos. Luego se sumaron otros que ya estaban asentados y formaron contingentes muy importantes. Esto que se dice que le cuesta mucho dinero al Estado argentino diría que evidentemente la economía de algunos sectores concentrados del campo que reciben trabajadores migrantes en forma estacional, deberían hacerse cargo de esos trabajadores que están ingresando, y garantizarles las mejores condiciones de salud y nosotros como sociedad, las mejores condiciones de instalación, si ellos lo desearan.

-¿Se sigue atribuyendo al pueblo boliviano que viene, estas cuestiones, más allá de que las migraciones están siendo de paso hacia Buenos Aires?

En parte sí, acá hay mucha gente boliviana asentada y algunos han llegado hace tantos años que son parte de nosotros. La gente que está ingresando, esto de que aumenta la desocupación, que entre comillas “nos generan” un gasto y demás, hay una manipulación de datos muy intencionada. Por un lado están los estudios económicos que han demostrado a nivel de Argentina y de la provincia, que la inmigración no aumenta de modo significativo, creo que cero puntos y no en Jujuy. Jujuy es el tercer distrito con población boliviana, la mayoría está yendo a Buenos Aires. Por otro lado nos preocupa mucho lo que está pasando en esta situación  de ocupaciones de tierras y de viviendas por diferentes sectores, y hemos notado con mucha preocupación que en altas esferas de la política provincial, y en algunos voceros de algunos medios, ha salido una especie de denuncia que son bolivianos los que están tomando las viviendas. Olvidan que hay muchos pobres jujeños, entre esos pobres que viven en Jujuy seguramente hay gente que es boliviana, tucumana, que es de diferentes lugares, lo que están haciendo es agitar el fantasma de la discriminación para culpabilizar un sector.

Creo que lo que pasó ahora nos tiene que preocupar como jujeños, como universidad, como gente que está en la comunicación y en la investigación, porque nuestra obligación es brindar una voz crítica para ayudar a que todos comprendamos. Esta imagen de hordas que llegan de repente a tomar la tierra es una imagen que no se corresponde para nada con la realidad. Deberíamos pensar que Jujuy ha sido muy generoso con muchos de nosotros, en mi caso no nací en Jujuy y tuve la suerte de venir hace 20 años. Y los abuelos de los políticos por su apellido no deben haber sido población originaria y también han tenido la suerte de ser bien recibidos porque esa es la política del Estado argentino y más con la nueva Ley de Migración que apunta a la integración sudamericana.  Creo que todos aquellos que sacaron desde esta defensa furiosa de la propiedad privada, el racismo, la xenofobia, creo que deberían pensar que tenemos una Constitución, derechos por defender y que estamos en un proceso de integración sudamericana y que lo mínimo que se espera de nosotros es una solidaridad entre hermanos.

(LILIANA ALFARO)


 

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Compartí

0

Te Puede Interesar

Comentá esta noticia