Se desconoce con exactitud desde cuando existen los bolsos ya que no se han conservado referencias históricas que reflejen con veracidad la fecha de su creación.
Lo que sí se puede establecer es que la cartera tiene un origen práctico y masculino, bastante alejado del actual uso (muchas veces) decorativo y asociado casi siempre a lo femenino. Desde sus orígenes el ser humano necesitó llevar consigo algunas herramientas, y para eso creó saquitos de cuero animal. En la Biblia aparecen asociados a los pastores, por lo tanto eran portados principalmente por hombres.
Recién en el Medioevo la cartera aparece como un artículo decorativo. Se usaban atados a la cintura y podían trasladarse de una prenda a otra. Estos "bolsillos portátiles" se decoraban con piedras y bordados, según el estatus social de la portadora.
En los siglos siguientes las prendas femeninas comenzaron a dejar de lado las capas de ropas y se ajustaron más a la silueta femenina. Esto causó que los famosos "bolsillos" amarrados a la cintura se dejaran de lado, para dar paso a los bolsos de mano. Ya en el siglo XX este accesorio toma fuerza y los diseñadores comienzan a darle mayor importancia: Chanel crea el reconocido diseño "Chanel 2.55", cuyo nombre hace referencia a la fecha de su creación, febrero de 1955. Otros ejemplos de diseños de cartera famosos son los inspirados en celebridades como la Alexa bag o la Del Rey bag creadas por Mulberry.


alforjas.JPG

Las alforjas, esos primeros bolsos

Las alforjas están íntimamente relacionadas con los bolsos ya que aquéllas son las antecesoras de éstos. Las alforjas se diferencian en que eran unos sacos de tela cortos y anchos y con forma cuadrada que eran usados para transportar cerámica, alimentos y objetos pesados. Algunos jeroglíficos egipcios muestran una especie de bolsitas que se llevaban alrededor de la cintura, estaban unidas a lo que se conoce como "cintos", que se ataban alrededor de ésta, las adornaban con joyas y bordados y se utilizaban para mostrar el status social.

Imperdibles

En el siglo XVI, las mujeres ocultaban sus objetos en las mangas o en bolsillos cosidos y ocultos en los pliegues de las faldas. Con la llegada del estilo neoclásico en el S. XVIII, desaparece la cantidad de enaguas bajo las faldas y aparecieron los bolsillos, que no se cosían al vestido, sino que se ataban a la cadera.
En 1790 en París nace la moda el estilo Imperio, dónde el comienzo de la falda no estaba en la cintura sino debajo del pecho, dicha moda ya no permitía los bolsillos atados a la cadera y había que llevarlos en la mano. Se le colocó correa al bolsillo, y se comenzaron a utilizar bolsos de mano llamados "reticulas".

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora