Poco ha sorprendido el reciente anuncio que realizara el presidente Mauricio Macri con relación a un "Plan de Modernización del Estado". En primer término, porque es bastante esperable del nuevo gobierno un trabajo en equipo, donde los recursos humanos técnicos parecieran tener mayor participación por sobre los estrictamente políticos, poniendo así un filtro al caudillismo y a la arbitrariedad, y dando lugar, consecuentemente, a una tecnocracia en formación. Asimismo, tampoco resulta novedad la elaboración de auditorías y/o planes de ordenamiento de lo heredado, mucho menos teniendo en cuenta que en el escaso tiempo de mandato del nuevo gobierno, han habido sendas "declaraciones de emergencia", sea en materia energética, económica, en seguridad pública, y hasta en materia estadística. Esta vez, no obstante, lo anunciado pareciera ir más allá de una mera declaración, para convertirse en un ambicioso plan que despierta expectativas diversas.

Plan de Modernización

El flamante plan presentado por el Ministerio de Modernización de la Nación, apunta a cinco ejes estratégicos, cuyos objetivos se encuentran bien definidos, a saber:
  1. Tecnología y gobierno electrónico: reducir la burocracia estatal, simplificar la interacción entre el ciudadano y los diferentes organismos públicos y avanzar hacia una administración sin papeles;
  2. Gestión integral de las personas y Cambio Organizacional: capacitar a los empleados en el marco de una carrera pública actualizada, reconocerlos dentro de la organización para que puedan brindar servicios públicos de mayor calidad;
  3. Gestión por resultados: promover una nueva cultura de la eficiencia pública a través de una gestión focalizada en los resultados y en la calidad de los servicios;
  4. Gobierno abierto: promover la participación de la comunidad en la evaluación y control de los programas del Estado y de las instituciones públicas; y,
  5. País digital: impulsar la modernización tecnológica en todo el país, incorporando nuevas tecnologías, la capacitación de los empleados públicos y el desarrollo de mejores servicios públicos.
Cabe destacar que, si bien aún se desconocen las medidas concretas que se adoptarán, en sendas declaraciones periodísticas se dejó entrever que las prioridades serán el expediente electrónico, la multiplicación de los trámites a distancia, la firma digital y un nuevo portal de compras del Estado. La única medida en particular que hasta ahora ha sido adoptada fue el llamado "Plan de Apertura de Datos" (decreto 117/2016), que establece la creación de un portal de datos abiertos con información que hasta hoy no era publicada, entre la cual cabe destacar: nómina de autoridades del Poder Ejecutivo con sus respectivas declaraciones patrimoniales; listado del personal contratado; escalafones y escalas salariales de los distintos regímenes del empleo público; tramitación de las contrataciones públicas; solicitudes recibidas de acceso la información; audiencias de gestión de intereses, entre otros datos.

Bondades del "e-government"

La idea de modernización del Estado que se plantea, no obstante, no es moderna.
El concepto de "e-government" o gobierno electrónico, eje central del plan en cuestión, adquiere relevancia institucional global a partir de 2001, cuando las Naciones Unidas elaborara un completo informe titulado "Comparaciones de gobierno electrónico: una perspectiva global", el cual da cuenta que, ya desde mediados de los 90, países como los Estados Unidos, Australia, Noruega, Canadá y el Reino Unido, gozaban de cierto grado de desarrollo en diversas iniciativas de aplicación de las TIC en la prestación de servicios del sector público.
Ahora bien, la permanente irrupción y actualización de las innovaciones aplicables a los procesos de la administración pública, en modo alguno ha significado algo superficial, pues, sus resultados han redundado en beneficio del ciudadano "de a pie", sea en la mayor transparencia y participación en los procesos de toma de decisiones, servicios cada vez más eficientes, apertura de la información disponible para el administrado, comunicación más directa con la Administración, desburocratización, "despapelización", etc.

En la Argentina y en la región

A nivel nacional, si bien el desarrollo de las herramientas propias del gobierno electrónico ha sido lento pero firme, algunos avances recientes, sobre todo en materia de sitios web de consulta, son destacados por la propia ONU en la región, como el portal Infoleg (Información Legislativa), el de la Oficina Anticorrupción, el de AFIP, el del Defensor del Pueblo, el de Secretaría de Gabinete (ex Secretaría de la Gestión Pública), y el del "Programa Nacional para la Sociedad de la Información" (PSI). A ello, cabe sumar una iniciativa novedosa, cual es el caso del sitio Infojus, el cual permite consultar una base de datos jurídica de "contenido abierto".
La participación del administrado, no obstante, pareciera estar más en el debe que en el haber. En la región, por ejemplo, se destacan sitios web más interactivos, como aquellos que tienen por objeto la compra y contratación estatal (ComprasNet en Brasil), la salud (Infomed en Cuba), y el desarrollo de "ciudades digitales" y/o "ciudades del conocimiento" (Monterrey, México), entendiéndose por esto último a la creación de una red eficiente de innovación, conformada por empresas, centros de investigación, universidades, consultores y demás actores sociales, para aprovechar el conocimiento, asimilarlo y adaptarlo a las necesidades locales.

Más allá del Plan del Gobierno

Lo más novedoso en nuestro país no es el contenido del referido Plan de Modernización, sino el hecho de que un proyecto de este tipo se encuentre apoyado económica y políticamente, y ejecutado por una dependencia estatal de rango ministerial.
En el horizonte más lejano, donde todo parece estar fuera del tradicional papel, quedará ver si, paradójicamente, el cumplimiento de lo planificado implica también dejar atrás el papel de los tradicionales políticos.

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