La secretaria de Medio Ambiente, Irene Soler, informó ayer sobre un intenso rastreo coordinado con las fuerzas policiales para dar "con los responsables de este aberrante hecho".
El "aberrante hecho" es la muerte a balazos de un cóndor andino en La Viña, que luego fue colgado de un árbol. La información da cuenta de que hay dos sospechosos investigados y que, si se comprobara su culpabilidad, deberían pagar la friolera de hasta $2.000.000, equivalente a 100.000 litros de nafta súper. La pesquisa parece difícil, al menos de acuerdo a la experiencia reciente: a pocos kilómetros de allí, en un incendio de pastizales, hace dos años murieron cuatro rescatistas en circunstancias que encuadran en lo que se llama "estrago doloso" y el hecho continúa impune.
No hay razones para matar a un cóndor, ni para hacer daño a ningún animal. La sociedad no puede permanecer impávida ante la imagen del ave emblemática de los Andes muerta porque sí. Pero humanizar a los animales es un exceso que merecería más atención de la que le prestan los fundamentalistas del naturismo o el veganismo. El zoológico de Buenos Aires, denostado livianamente por esos supuestos defensores de los animales, desarrolló una tarea extraordinaria para rescatar la especie. Es la entidad que devolvió al cóndor Luracatao a su medio y que, durante décadas, empolló artificialmente huevos de cóndor para luego liberarlos en la montaña. Una tarea similar hizo con los huevos de yacaré, para devolver ejemplares al medio.
Quien mató al cóndor en La Viña probablemente no conozca estos esfuerzos. Quizá se trate de una persona acostumbrada a matar -sin culpa- a los animales silvestres. Por otra parte, seguramente no cuenta con los 2.000.000 de pesos para la multa. Matar un cóndor es un acto de crueldad, pero no puede equipararse a un homicidio. Ocurre algo parecido con los caballos y los carreros: más importante que la condición de los animales es la grieta social que revela el conflicto.
La prohibición de las carreras de galgos, hace una semana, generó enfrentamientos violentos en las calles. Quien haya visto correr a un perro de ese tipo sabe que no sufren por hacerlo. Prohibir esa actividad, o la riña de gallos y no hacerlo con el boxeo o las artes marciales mixtas es contradictorio, o deshumanizante. El fervor por estos nuevos sentimientos desliza la negación de la condición animal. Hasta se promocionan dietas vegetarianas para perros.
La muerte del cóndor es un hecho aberrante, pero sigue siendo, solamente, la muerte de un ave.

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Esteban Andreu
Esteban Andreu · Hace 10 días

QUIEN NO QUIERE A LOS ANIMALES NO QUIERE A LA GENTE....VIEJO REFRAN PERO MUY ACERTADO

Re KennethU
Re KennethU · Hace 10 días

Al que mató al condor le corresponde la multa máxima, y si no tiene para pagarla, que trabaje para ello.

Ruben Barraza
Ruben Barraza · Hace 11 días

Sotelo...Sotelo...no podes ser tan hijo de puta en tus opiniones tan recalcitrantes. Vos bien sabes que los pobres galgos corren "pichicateados". son drogados a mas no poder, lo mismo que los caballos de polo ¿ o porque creen que a los caballos cada tanto minutos de juego lo cambian, y salen tirando espuma por la boca? Tal ves recuerden que en un partido de polo en EEUU se murieron 22 caballos por haberse "excedido" los veterinarios en el suministro de drogas.¡¡y este estùpido descerebrado de Sotelo dice "que los animales no sufren"

Juan Perez
Juan Perez · Hace 11 días

con el tema de los galgos, el problema no es que corran, sino el trato que reciben, y que cuando ya no les sirven para correr los tiran o los matan, nunca escuche a un gallo de riña pedir pelear, un boxeador pelea por que quiere, por ultimo, no creo que un residente de la provincia no sepa que el condor es un animal protegido

· Hace 11 días

Vicente Leo, si solo te quedas con el encomillado es muy pobre el analisis de un artículo que en el fondo y entre líneas dice más que eso. Humanizar a los animales, dice Francisco Sotelo, cuando en realidad lo que deberíamos buscar es humanizarnos frente a la situación de los animales, aunque a él no le guste. Es así, se trata de humanizarnos. Un periodista que escribe una nota de éste tenor a las claras muestra su falta de humanidad para con los animales. Sólo es necesario detenernos en unas líneas: "Quien haya visto correr a un perro de ese tipo sabe que no sufren por hacerlo. Prohibir esa actividad, o la riña de gallos y no hacerlo con el boxeo o las artes marciales mixtas es contradictorio, o deshumanizante. El fervor por estos nuevos sentimientos desliza la negación de la condición animal". A qué se refiere con la condición animal? Acaso Sotelo supone que éstos han sido creados para participar en carreras, competencias como riñas, etc.? Por lo que se colige, Sotelo no se informó del antes y después de las carreras de galgos. Esos perros puede que no sufran - como dice el periodista - durante la carrera, pero debería conocer a la suerte que se los libro por ser galgos. Humanizarse, eso le falta a Sotelo.

Alejandra  Soria
Alejandra Soria · Hace 11 días

Comparto totalmente esta opinión. Los últimos párrafos del Sr. Sotelo son totalmente subjetivos y no deberían haber sido expresados en este artículo y denota una total insesibilidad.

Alejandra  Soria
Alejandra Soria · Hace 11 días

Comparto totalmente esta opinión. Los últimos párrafos del Sr. Sotelo son totalmente subjetivos y no deberían haber sido expresados en este artículo y denota una total insesibilidad.


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