Las muertes de los jóvenes guaraníes Fernando y Leonel Negrete, de 18 y 20 años, respectivamente, conmueve a la comunidad de Zanja Honda, que mantuvo cortada la ruta 34 hasta anoche, a las 22. Los hermanos murieron cuando un ómnibus de la empresa Virgen de Urkupiña arrolló la motocicleta en que viajaban, a mediodía del viernes. La tragedia desencadenó una reacción inmediata de la comunidad, y allí afloraron demandas que empiezan a mostrar un clima de inquietud social en los alrededores de la ciudad de Tartagal.
La fila de vehículos se extendió a lo largo de la jornada por varios kilómetros en ambos lados de las barricadas.
La medida se levantó luego de que los líderes de la comunidad y otros dirigentes sociales deliberaran en una escuela con el intendente Sergio Leavy y el comandante de Gendarmería, Gustavo Kolasa.
Protesta pacífica pero tensa
El cacique Reynaldo Durán había explicado que el pedido consiste en "la construcción de una ciclovía, la iluminación para los laterales de la ruta desde la salida norte de Tartagal hasta Yacuy y que se coloquen reductores de velocidad. También queremos que en las obras trabajen desocupados de estas comunidades que tienen una gran necesidad de trabajo".
Cristos Zottos PROPIETARIO DE RADIO DEL SOL Es hermano del senador y exvicegobernador Andrés Zottos. Su radio ha sido ocasionalmente utilizada con imprudencia en momentos de crisis.
Poco a poco, un centenar de desocupados se habían sumado al corte de la ruta la altura de Zanja Honda, camino a Aguaray. La interrupción del tránsito era total de la mencionada ruta y los protagonistas anticipaban que no flexibilizarán la medida hasta que las autoridades provinciales y municipales respondan a una serie de exigencias. De ese modo, el reclamo por la tragedia de la familia Negrete terminó convocando a pobladores de Tranquitas y Yacuy, otras dos comunidades vecinas ubicadas a la vera de la ruta nacional 34.
La demanda es estratégica y está dirigida a autoridades nacionales, provinciales y municipales.
Los manifestantes exigen además que se le retire la concesión a la empresa Urkupiña que tiene el servicio de transporte entre Tartagal y Salvador Mazza. La tensión tendía a complicarse en la tarde de ayer, cuando reclamaban la presencia de funcionarios municipales y provinciales en el lugar de la protesta. La reunión posterior se hizo en una escuela, porque el gobierno municipal no está dispuesto a sentar como antecedente una presencia que se interprete como legitimación de un corte total de una ruta nacional.
Agitación y oportunismo
El clima de agitación no escapa a funcionarios y responsables de la seguridad. Tartagal tiene una luctuosa historia de violencia social y ayer comenzó a percibirse, al mismo tiempo, la preocupación de las autoridades comunales, que esperan respuestas eficaces, rápidas y pacíficas del Gobierno provincial, y de algunos movileros radiales que parecen sentirse a gusto en un clima de tensiones.
En la mañana de ayer, el movilero de la Radio del Sol Rafael Bruno engañó a los miembros de esa comunidad guaranítica asegurándoles que El Tribuno había publicado que los jóvenes fallecidos estaban ebrios al momento del accidente. El dato es absolutamente falso. El Tribuno informó correcta y respetuosamente sobre la tragedia. Pero Bruno agregó a su invento la incitación. "Qué medidas van a tomar con el diario". Cabe destacar que esta conducta agitadora proviene de un movilero que trabaja en la radio que es propiedad del senador y exvicegobernador Andrés Zottos y de su hermano, el exdiputado provincial Cristos Zottos.
Rafael Bruno MOVILERO RADIO DEL SOL Ayer durante una entrevista transmitió información distorsionada a la comunidad de Zanja Honda y generó una reacción de indignación entre los familiares de las víctimas del accidente.
El cacique Durán, que no había leído el diario, entrevistado por Bruno, respondió en términos violentos y amenazadores.
Más tarde, entrevistado por esta corresponsal, Durán explicó que "después que lo expresé me lamenté, porque no queremos generar violencia; los chicos que murieron son mis sobrinos y me sentí indignado cuando me contaron que en el diario se había publicado que los chicos estaban alcoholizados. Lamentablemente los chismes van y vienen y yo creí esa versión que me dieron, pero después comprobé que no era cierto. No queremos provocar ningún hecho violento, solo pedimos que las autoridades hagan obras y que allí trabajen desocupados de las comunidades aborígenes que estamos muy necesitados de un trabajo", expresó el cacique guaraní.

El infame uso del dolor ajeno

La agitación es una conducta antisocial, más grave desde una radio. La información sobre la tragedia de Zanja Honda fue reflejada por El Tribuno con el respeto que el luctuoso tema merecía. Los dos hermanos habían hecho un alto en su trabajo en una ladrillera y habían llegado hasta una venta de comidas en Tartagal para almorzar y seguir trabajando; cuando regresaban a la comunidad se produjo el accidente.
La utilización que de esta circunstancia hizo el movilero Rafael Bruno es indigna, pero no sorprendente.
Los periodistas de Tartagal hemos sido testigos por años del modus operandi de la radio de los hermanos Zottos. Sobre esa radio vale recordar que fue cerrada en el año 2000 por pedido del Gobierno nacional de entonces y se le decomisaron los equipos por incitar a la violencia en los hechos del 10 de noviembre de ese año, que concluyeron con el saqueo de comercios y entidades públicas como la Municipalidad o el Banco Nación, entre ellos también la Agencia Tartagal de El Tribuno.
La actitud puesta de manifiesto al utilizar a quienes padecen un dolor inconmesurable por haber perdido trágica e injustamente a dos chicos en un accidente de tránsito es propia de miserables que se sienten poderosos cuando están escudados detrás de un micrófono.
Desde esa posición de fuerza, Bruno parece querer tomar revancha por la publicación de noticias acerca de hechos de violencia, que eran públicos e inocultables y que tuvieron a este exboxeador como protagonista. No es esa la función de un medio y, mucho menos, la de poner en riesgo la paz social y amenazar la seguridad, el bienestar, en buen vivir de los vecinos de su pueblo. Tartagal necesita vivir en paz.
Cuesta entender que se pueda incitar desde un medio a la violencia, cualquier violencia, porque siempre, esa agitación destruye a la sociedad y castiga a los más vulnerables.

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Sección Editorial

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luis lescano
luis lescano · Hace 5 meses

HAGAN CERRAR ESA RADIO...NO SIRVE...ES DE CHUSMAS Y MAL--HABLADOS

Estela Alurralde
Estela Alurralde · Hace 5 meses

Para empezar los culpables de la tragedia fueron lamentablemente los jóvenes difuntos que se pusieron a sobrepasar un camión ripiero, sin percatarse que de frente venía el colectivo. Por otra parte se ve la falta de información y formación vial, como pretenden colocar reductores de velocidad en una ruta nacional? Por favor la ley antipiquete urgente! No podemos seguir siendo presos de las imbecilidades de unos cuantos y soportar los atropellos de estos delincuentes en la ruta.


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