Casi como una provocación, en 1923 el general Pablo Riccheri, muy escuchado por entonces, sugirió emplazar el Monumento a Güemes en algunos de los cerros aledaños a Salta. Aquí, de inmediato se desataron las opiniones en su contra, pues la sugerencia tenía olor a maniobra dilatoria. El argumento más esgrimido era que el tan esperado homenaje quedaría no solo fuera de la ciudad, sino muy lejos.
Un año después, la posta de Ricchieri la tomó el tucumano Ernesto E. Padilla, a la sazón, miembro encumbrado de la Comisión Nacional del Monumento a Güemes, designada anteriormente por Yrigoyen. Fue Padilla el que esgrimió el argumento justo que finalmente a las cansadas, convenció a los que resistían el alejamiento de Güemes de la ciudad.
Hay quienes aseguran que un día Padilla llegó a Salta e invitó al resto de los integrantes de la Comisión Nacional a visitar el lugar donde hoy se encuentra el monumento. Previo a ello, el tucumano los invitó a compartir un almuerzo en el Bar del Plata, en la periferia de la plaza 9 de Julio.
Luego del almuerzo, Padilla invitó a sus pares a visitar el futuro emplazamiento del monumento. Era un camino polvoriento que iba entre matorrales, al costado de una zanja por donde corría un hilo de agua. Después de cruzar una zanja más ancha que venía del norte, comenzó el repecho hasta que Padilla se paró en una pequeña meseta del terreno, rodeada de grandes árboles. Era el lugar elegido. Allí, el tucumano echó mano a lo mejor de su elocuencia. Refutó uno a uno los argumentos que insistían con la lejanía del homenaje. Dicen que dio una verdadera cátedra de urbanismo y que explicó que el crecimiento de la ciudad hacia esa zona era inevitable . "Con el emplazamiento del monumento aquí -sentenció- se podría crear un barrio moderno, floreciente, higiénico y con una vista espléndida". Al final, todos convencidos por el locuaz y dieron su acuerdo a la propuesta.
Tiempo después, en 1926, el intendente Adolfo García Pinto, por ordenanza amplió la zona urbana de la ciudad y designaba a esa zona "Plaza de Suburbio Gral. Güemes".
Finalmente, a casi 110 año de la muerte de don Martín Güemes, fue inaugurado su monumento. Curiosamente el acto se realizó el 20 de febrero de 1931 y no el 17 de junio, como correspondía.

Integración de monumento y ciudad


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Sección Editorial

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Gilgamesh Enkidu
Gilgamesh Enkidu · Hace 5 meses

muy bueno .


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