La principal plaza de la ciudad de Rosario de la Frontera se convirtió en un cementerio de autos por la presencia de rodados chocados que pertenecen a la comisaría 31, ubicada al frente del espacio verde. Los autos suelen estar estacionados sobre el cordón cuneta de la plaza Independencia, en las calles Belgrano o San Martín.
La Policía dice que no hay depósitos judiciales para reubicarlos. El problema es que cada año aumenta la cantidad de autos con causas judiciales y que quedan estacionados en la zona.
Los vehículos, además de ocupar lugares de estacionamiento en el microcentro, generan basura, olores y son un foco contaminante.
Los vecinos piden que sean retirados del lugar. Si bien se trata de autos judicializados, consideran que están completamente abandonados. Algunos no son más que una masa de hierros retorcidos.

Una mala imagen
La plaza Independencia es el corazón turístico de la ciudad. A su alrededor se encuentra la parroquia Nuestra Señora del Rosario y la Biblioteca popular Sarmiento, entre otros. Los vecinos quieren sanear ese espacio público y, además, liberar la zona para ser destinada al estacionamiento de particulares.
"Es inconcebible que este cementerio de autos se encuentre en el centro histórico de la ciudad. Hay autos que están varados hace mucho tiempo en la plaza más importante de la ciudad", dijo Eusebio, un comerciantes rosarino.
Por su parte, José, vecino de la zona centro, expresó: "­Es una vergenza! ¿Qué imagen damos a los turistas? Y encima siguen trayendo más vehículos. No sé qué puerta hay que golpear para solucionar esto".

La respuesta oficial
Desde la comisaría 31 reconocen que en más de una oportunidad han tenido una cantidad considerable de coches destrozados. No obstante, aseguran que siempre han procurado encontrarles un destino a esos hierros retorcidos.
El vehículo debería estar en un depósito de Secuestros Judiciales. Pero lamentablemente la Policía de la Provincia no tiene ninguno en Rosario de la Frontera.
El camino que recorre un auto luego de un accidente sucedido en la jurisdicción de Rosario de la Frontera es el siguiente: tras el choque, los peritos de la Policía de Salta realizan las pericias correspondientes. Luego el vehículo es trasladado hasta la seccional.
Permanecen frente al edificio policial hasta que el fiscal libra una orden judicial en la que se autoriza al propietario a efectuar el retiro. No obstante, cuando el vehículo está muy destrozado, el dueño generalmente lo abandona en el lugar.
Tampoco las compañías de seguro se ocupan de la disposición final de los rodados, una vez liberados por la Justicia. "A veces, pasa casi un año hasta que mandan un camión grúa", añadió una fuente policial.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia


Re KennethU
Re KennethU · Hace 12 meses

Trabajo para los legisladores, que hagan bien las leyes y obliguen al desguace de los autos abandonados, sea a cargo del propietario o de la aseguradora.


Se está leyendo ahora