Con la llegada de la primavera aumentan los casos de alergias causadas por el polen de las plantas. En esta época del año es más común que las personas sufran crisis de asma, rinitis alérgica y conjuntivitis, entre otros problemas respiratorios. En este período de intensa florescencia de los árboles y de polinización de las plantas, los granos de polen, que son las estructuras masculinas de la reproducción, son llevados hasta las partes femeninas de las flores por diversos medios como el viento y los insectos. Con ello, se incrementa la cantidad de esos granos en el aire y el polen se vuelve una incomodidad extra para aquellos que ya sufren de alergias a otros elementos como ácaros y hongos.
Las enfermedades alérgicas afectan a las personas en los órdenes físico, psicológico y social. A esto se suma un alto impacto económico directo e indirecto, por costos médicos y no médicos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo entre 400 y 600 millones de personas sufren de rinitis alérgica y 300 millones de asma. La tendencia actual indica que para 2025, 400 millones de personas sufrirán de asma.
La alta prevalencia de la rinitis alérgica tiene un elevado impacto en la salud y calidad de vida. Por tal motivo, los especialistas advierten que si no se controlan debidamente representan un gran costo económico para los sistemas de salud.

Sin datos

Si bien se han realizado algunos estudios para determinar la prevalencia en la Argentina, sobre todo en las poblaciones pediátricas, actualmente no existen datos fehacientes.
Por esta razón, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) realizará el "Estudio de prevalencia en rinitis alérgica en la República Argentina" en una población comprendida entre los 5 y 44 años de edad.
"Estamos convencidos de que para abordar un problema de salud lo primero es conocer cuántas personas lo padecen", indicó la AAAeIC. La entidad remarcó que cuando la rinitis se asocia al asma, se afectan notoriamente la salud y los costos suben notablemente, ya que se prescribe una mayor cantidad de medicamentos y aumenta el riesgo de internaciones y de consultas a la guardia. "Más aún, el subdiagnóstico y el inadecuado tratamiento de la rinitis pueden empeorar el asma coexistente generando un problema mayor", indicó la Asociación. Otras enfermedades asociadas a la rinitis son la sinusitis, la conjuntivitis, la otitis media serosa, las infecciones recurrentes de la vía aérea superior y los trastornos del sueño.

Los síntomas

Los síntomas relacionados con la rinitis son la hidrorrea, los estornudos y los picores nasal, ocular, faríngeo y ótico. Sumado a la obstrucción nasal y el goteo posnasal. "Cuando comienza la primavera todos están felices y yo resignada a lo que me espera: goteo nasal, estornudos, picazón de nariz, ojos, faringe y oído y sensación de nariz tapada", compartió con El Tribuno Susana Giménez (36), quien añadió que en ocasiones también cursa su alergia con síntomas oculares como picazón en los ojos, lagrimeo y enrojecimiento del ojo.

Factores de riesgo

La rinitis alérgica es una enfermedad multifactorial producida por la interacción entre los genes y el entorno. Los hijos de padres alérgicos tienen mayores probabilidades de desarrollarla. Sin embargo, los factores ambientales a los que se exponga la persona acabarán determinando si un individuo presentará o no una rinitis alérgica. La denominada hipótesis de la higiene postula que las infecciones y el contacto con la naturaleza y los gérmenes podrían ofrecer protección frente a la alergia, mientras que un entorno estéril fomentaría su aparición. La exposición a los alérgenos del entorno favorece la formación de anticuerpos específicos encargados de las reacciones alérgicas. Así, según el lugar donde se viva o trabaje, los alérgenos responsables de la rinitis alérgica pueden ser diferentes. Asimismo, se ha demostrado que la rinitis alérgica es más frecuente en personas que viven en regiones con mucho tráfico de vehículos. Se ha observado un aumento de la alergia al polen en relación con el incremento del tráfico de camiones. Los productos de la combustión de los carburantes pueden actuar como aditivos en el sistema inmunitario y potenciar la inflamación alérgica. También pueden fortalecer los alérgenos del polen.
El primer paso para tratar la rinitis alérgica es evitar los alérgenos que causan los síntomas.
Se la combate con antihistamínicos de segunda generación, corticoides y con inmunoterapia (vacunas).

Cinco consejos para protegerse

  1. Limitar las actividades al aire libre en los días de alta presencia de polen en el ambiente es uno de los consejos para tener en cuenta.

  2. Si se viaja en automóvil, se debe circular con las ventanillas del vehículo cerradas.

  3. Es recomendable usar anteojos de sol para proteger la mucosa ocular y aminorar los síntomas como picazón en los ojos, lagrimeo y enrojecimiento de los ojos.

  4. Se sugiere ventilar la casa solamente durante las horas en que se registran las más bajas temperaturas. Solo durante esos periodos los granos de polen no están suspendidos en el aire.

  5. Por último, se recomienda lavar la ropa al final del día para eliminar las partículas de polen que hubieran quedado prendidas en las telas.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora