La receta de la abuela sigue vigente

Céltico Rodríguez

La receta de la abuela sigue vigente

En el mundo culinario hoy nos encontramos con nuevas propuestas, novedosas, difundidas por diferentes medios que nos prometen los mejores ravioles. Es lo que nos brindan exclusivos canales de TV, programas de escuelas chef o mesas especiales. Aun así, cuando queremos gratificarnos con una buena "raviolada", recurrimos a lo seguro, práctico y que nunca falla, elaborada con sabiduría y luego trasmitida a la nueva generación, "la receta de la abuela".
Valga lo antedicho como comparación con lo que nos pasa.Un nuevo gobierno nacional, con nuevas propuestas, otras aperturas, diferentes funcionarios que por su condición de tales tiene el handicap que se otorga al "nuevo".
Los "viejos", los que ya estaban, que se fueron o siguen estando, juegan su "ficha". Algunos condescendientes, otros oportunistas, otros opositores, todos muestran su obsecuencia o molestia desde el lugar que más les conviene.
El mensaje preventivo con gesto adusto, el permisivo con el guiño y la sabida licencia de "es muy pronto para resultados", recomendando esperar con prudencia. Abundan en boca de todos, frases "hechas", sentencias tan ligeras como vacías que no vale la pena recordar ahora.
Ocultan intereses personales etéreos, sin peso ni compromiso; mañana habrá otra novedad que sepulte la de hoy. Vale todo.
Como ciudadanos, estamos en sus manos y ellos decidirán por nosotros. Es bueno recurrir al "la receta de la abuela", la que no falla.
La sabiduría
Hace 63 años se dijo en referencia al aumento de la población mundial y la industrialización. "Si ese es el futuro de la humanidad, estos problemas irán progresando y produciendo nuevos y más difíciles problemas emergentes de las circunstancias enunciadas.
Resulta también indiscutible que la lucha fundamental en un mundo superpoblado es por una cosa siempre primordial para la humanidad: la comida. Ese es el peor y el más difícil problema a resolver.
El segundo problema que plantea la industrialización es la materia prima, valdría decir que en este mundo, que lucha por la comida y por la materia prima, el problema fundamental del futuro es un problema de base de fundamentos económicos. La lucha del futuro será cada vez más económica, en razón de una mayor superpoblación y de una mayor superindustrialización.
En consecuencia, analizando nuestros problemas, podríamos decir, que el futuro del mundo, el futuro de los pueblos y el futuro de las naciones estará extraordinariamente influido por la magnitud de las reservas que posean: reservas de alimentos y reservas de materias primas". ( Párrafo extraído textual del discurso del entonces presidente de la Nación Juan Domingo Perón en la Escuela Naval, 11 de noviembre de 1953).
No queda duda de que, presentada como la receta de la abuela, tiene la sabiduría de aquella. Hoy con la oportunidad que brinda un nuevo gobierno que, dice, se abre al mundo, resultaría provechoso tener presente la vigencia de ciertas cosas y bajarlas a terreno. También en Salta, claro, donde parece no llegar aún ese mensaje alentador. Nosotros debemos hacer lo nuestro y lo creativo no aparece; es más, lentamente se diluye a pesar de tener una propuesta de trabajo exclusiva para la región, el Plan Belgrano.
Es frecuente escuchar de boca de los "próceres" de turno que debemos reclamar las autopistas, superar el olvido del interior profundo, reparar históricamente a la provincia, reclamar por la asistencia necesaria, reclamar por la competitividad de nuestras producciones, por nuestros niños desnutridos y pobres. Todo etéreo, sin compromiso, sirve hasta la próxima elección.
Tomando lo dicho por Perón hace más de seis décadas y viendo la triste realidad de hoy con la envidiable potencialidad con la que cuenta Salta, propongo lo más fácil, proponer, y lo más difícil - para algunos- trabajar.
Superar el, "veríamos con agrado". El mundo demanda alimentos y materias primas, Argentina es uno de los pocos países que puede ofertar en calidad y cantidad.

¡Salta, despierta!
No existe responsable en Salta del Plan Belgrano, aunque se afirma que pronto será designado. Hay que estar prevenido y cuando esto suceda no debemos ir a reclamar. Debemos proponer un trabajo conjunto en beneficio de todos, sin estadísticas mentirosas, sin privilegios, con autoridad, compromiso, rigor académico, fundamentado, sustentable y sostenible. Se puede y se debe hacer, aunque los que dicen "convocaremos", no convoquen; los que dicen "oiremos todas las propuestas", cierren sus oídos como cierran en los hechos, no en las palabras, sus despachos.
En pocos años matamos varios planes propios y ajenos. El Plan Productivo Provincial 2009 quedó como un recuerdo prolijamente encuadernado. El Plan Estratégico Agroalimentario Argentino 2010-2016, nunca bajado a terreno. Vemos como languidece después de ser declarado de Interés Provincial el Plan Estratégico 2030.
Usemos la vieja receta de la abuela (Perón) y generemos empleo genuino, radiquemos industrias, justifiquemos la obra pública, preparemos nuestra juventud, no permitamos que la desnutrición, manifestación sintomatológica del hambre, siga condenando nuestros niños.
Pongámonos en movimiento, que nunca va a llover maná del cielo.

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