Nadie va a hacer lo que los salteños no realicemos, y es evidente que frente al descrédito de la actividad política y de una organización del poder provincial ineficaz para superar el subdesarrollo, es tiempo de reformas. Con ese espíritu, el 12 de agosto de 2014, 50 dirigentes con historias y orígenes distintos, firmamos el documento "Consenso de cambios para el progreso de Salta", por el cual coincidimos en que la Provincia para salir del estancamiento y de la pobreza, necesita de políticas de Estado que implementen cambios de manera simultánea. Con este objetivo, se definieron estrategias a seguir en el terreno económico y social y una imprescindible reforma política, convencidos de que el actual sistema de Gobierno necesita de modificaciones que organicen el poder en base a elementales principios democráticos y republicanos que hoy no se respetan.

Progreso: equilibrios y límites
Existe una íntima relación entre la manera en que se organizan las sociedades y el progreso, por lo tanto debe ser integral el abordaje de los problemas de Salta. Por esta razón la reforma institucional es condición necesaria para construir una sociedad moderna y desarrollada. Veamos un ejemplo práctico. El 40% de la población de Salta tiene 18 o menos años de edad, por lo tanto el principal desafío es generar empleo genuino, agotado el modelo de Estado empleador. Si un inversor analiza la posibilidad de encarar un emprendimiento que crea empleo en Salta, se va a encontrar con el siguiente marco institucional: el gobernador puede permanecer en el poder doce años, los intendentes y demás cargos electivos tienen la posibilidad de ser reelectos en forma indefinida, y en la Legislatura un solo sector, sin contar con ese porcentaje de votos, controla el 75% de la Cámara de Diputados y el 85% del Senado, por el simple hecho de que penaliza con subrepresentación el voto urbano en abierta violación a la Constitución Nacional y a tratados de derechos humanos que forman parte de la misma. En un sistema de estas características, propio de un primitivo subdesarrollo político, es evidente que la ausencia de equilibrios republicanos genera concentración de poder, falta de controles e imprevisibilidad, por lo tanto la lógica es que el emprendedor lo piense dos veces, ya que corre el riego que de la noche a la mañana con una ley sobre tablas o cualquier otro acto arbitrario, le cambien las reglas de juego de su actividad, y si quiere recurrir al Poder Judicial se encontrará con que los integrantes de la Corte de Justicia duran seis años en sus cargos y que con la mayoría legislativa agravada mencionada pueden ser destituidos, todo lo cual condiciona su independencia. Es decir estamos en presencia de un sistema imprevisible porque carece de límites, controles y equilibrios razonables, por lo tanto el valor "seguridad jurídica" está ausente, a lo que se suma que la generación de mayorías artificiales agravadas en la Legislatura, ahoga el debate plural sobre los problemas estructurales y la construcción de consensos para superarlos.
La novedad de estos días, es que el diputado Matías Posadas, que integra el círculo más cercano al actual Gobernador, ha presentado un proyecto de ley que coincide en buena medida con las reformas constitucionales que propone el "Consenso de cambios". Se abre entonces la posibilidad de un diálogo, que podría darse en el marco de la última gestión de Juan Manuel Urtubey en la Provincia y en un año no electoral. Desde luego que avanzar con reformas a la Constitución Provincial de esta envergadura, requiere de un amplio debate que involucre a la sociedad y concluya con un acuerdo explícito y transparente que descarte segundas intenciones, es decir estamos hablando de compartir valores en el marco de una sociedad pluralista, dejando de lado la confrontación y el egoísmo, para pensar en el futuro de Salta, reemplazando el sistema obsoleto y feudal de gobierno que nos conduce a la decadencia, por una democracia republicana a la altura de las exigencias del siglo XXI.
Veamos los puntos de reforma que están planteados en el documento "Consenso de cambios para el progreso de Salta" y en el proyecto de ley habilitante de una reforma constitucional presentado por el diputado Posadas:

Límite a las reelecciones
El "Consenso de cambios" propone volver a la tradición salteña de 177 años sin reelección en el cargo de gobernador y en los restantes cargos electivos fijar el límite de dos períodos. Los fundamentos del proyecto de ley presentado por el diputado Posadas hablan de dos períodos para la totalidad de los cargos. Preciso es señalar que el límite a las reelecciones tiene por objetivo favorecer la alternancia y evitar la utilización de recursos públicos por parte de los funcionarios para permanecer en el poder. Asimismo, la excesiva permanencia en los cargos públicos favorece la corrupción, al confundir el gobernante el patrimonio público con el privado, como lo prueban recientes experiencias acontecidas en países importantes de América del Sur, tal es el caso de Argentina y Brasil. Debería también estudiarse la segunda vuelta electoral para los cargos ejecutivos.
Representación y votos
Veamos un ejemplo práctico de lo que pasó en las elecciones del año pasado: el PRO que integró listas con el Partido Propuesta Salteña en la Capital, colocó un diputado con 37.418 votos. Simultáneamente el Partido Justicialista, integrante de la alianza oficialista, con solo 29.680 votos obtenidos en departamentos del interior, colocó nueve diputados, o sea un promedio de 3.297 votos por legislador, diez veces menos que lo que requirió el diputado capitalino. Si la base de la democracia son los votos, está claro que este sistema es ilegítimo, ya que instaura un voto calificado, que discrimina a los salteños que viven en los principales centros urbanos.
Lo grave del caso es que la subrepresentación de los departamentos más poblados es de tal magnitud, que genera artificialmente dos tercios de la representación a favor de un solo sector político, que no cuenta con ese número de votos.
La Constitución Nacional en su artículo 37 dispone que los ciudadanos tienen derecho al sufragio "igual", es decir cada elector debe disponer de un voto de igual valor para generar representación. Idéntica prescripción contienen tres tratados sobre derechos humanos, incorporados al texto constitucional por el artículo 75 inciso 22. En definitiva, las reglas electorales locales son violatorias tanto de la Constitución Federal como de tratados internacionales.
"Consenso de cambios"
Sobre este tema el "Consenso de cambios" propone "garantizar el igual valor del voto de los salteños y asegurar que cada fuerza política cuente con un número de representantes proporcional al total de votos obtenidos en la Provincia"; Posadas precisa que se debe asegurar "la representación proporcional de los ciudadanos" y además señala que existen sistemas electorales que pueden combinar la representación de legisladores de todo el territorio con el respeto al principio y el derecho al igual valor del sufragio de todos los salteños.
Sistema unicameral
Ambos documentos proponen debatir el punto, atento a que más de dos tercios de las provincias argentinas han adoptado el sistema unicameral y lo practican con éxito. Más aún provincias históricas e importantes como Córdoba y Tucumán han pasado de la bicameralidad a la unicameralidad.
Por otra parte, y en lo que respecta a legitimidad democrática, en el Senado Provincial doce senadores que constituyen la mayoría, representan solo al 6,83% de la población. No habría pues inconveniente en integrar ambos cuerpos en una única Cámara, lo que facilitaría el trabajo legislativo, el debate y la confrontación de ideas, que hoy no se da en un cuerpo de veintitrés miembros, número incompatible con la pluralidad que hoy tiene la sociedad salteña.
Elecciones cada cuatro años
La tendencia actual en las provincias e incluso en países hermanos de la región, es la de eliminar las elecciones intermedias y en consecuencia elegir autoridades ejecutivas y legislativas en una misma elección cada cuatro años.
Lo expuesto posibilitaría a los gobiernos desarrollar acciones de mediano plazo sin urgencias electorales inmediatas e incluso ayudaría a construir consensos en torno de políticas de Estado, acuerdos que muchas veces se ven dificultados por la inmediatez entre una y otra elección. Todos recordamos las cinco elecciones consecutivas del año 2015, ya que ahora son obligatorias las elecciones primarias.
La simultaneidad también mejoraría la pluralidad en la Legislatura al elegirse la totalidad de sus miembros, y le posibilitaría al gobernador y a los intendentes que ganaron la elección, contar con un respaldo de bancas proporcional a los votos que le permitieron triunfar.
Independencia del Poder Judicial y de los Órganos de Control
Las dos iniciativas plantean revisar el condicionamiento que representa la cláusula que limita la estabilidad de los jueces de la Corte de Justicia a solo seis años y sin duda también será necesario debatir el acceso a la justicia de los sectores más postergados, como también la manera de optimizar el proceso de selección de los jueces, fijando con precisión la integración plural del Consejo de la Magistratura y parámetros objetivos para la evaluación de los postulantes.
También hay coincidencia en mejorar el control de la hacienda pública, ante la falta de eficacia en la lucha contra la corrupción de la actual Auditoría de la Provincia.
Lo bueno es que en el Año del Bicentenario de la Independencia y en la finalización de un ciclo de gobierno en la Provincia, se coincida desde distintos sectores en la necesidad de una reforma política, que permita construir una democracia moderna y eficaz, con legitimidad, límites y equilibrios razonables.


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- Nonnoc
- Nonnoc · Hace 5 meses

Cuán útil el resumen de los inconvenientes que afrontamos. Quisiera discutir algunos puntos. ¿Adónde se puede participar? Gracias


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