Carlos Alberto López de Belva estuvo en la ciudad de Salta esta semana para disertar en el primer congreso nacional de derechos humanos del Colegio de Abogados de Salta.
En diálogo con El Tribuno, analizó el avance de las causas por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura y consideró que los que cuestionan el número de desaparecidos buscan, de alguna manera, "encubrir a los cómplices del terrorismo de Estado".
¿Cuáles son las demandas más urgentes con relación a la Justicia y los derechos humanos en el país?

La defensa de todos los derechos humanos en su conjunto tiene mucho que ver con el acceso a la Justicia. Más allá, obviamente, de los derechos humanos a la vida, la salud o la libertad, el acceso a la Justicia es el engranaje movilizador de todos esos derechos.
En una visión un poco más concreta, yo diría que en este momento hay que apuntar al apuntalamiento de las causas que investigan los crímenes del Estado terrorista... que en este momento no están muy impulsadas.
¿Hay un parate? ¿Por qué?
Yo creo que sí, por razones de tipo político. Los jueces demuestran mayor vocación cuando se sienten respaldados por el poder político.
Con respecto a los pedidos de prisión domiciliaria para los condenados por delitos de lesa humanidad...
Creo que hay que ser muy estrictos. No se trata de delincuentes que han robado un par de gallinas sino de personajes que han cometido los más horrendos crímenes de que tenga memoria y conocimiento el pueblo argentino. Y si se ha llegado al juzgamiento de estos terribles personajes a tan avanzada edad fue porque, tanto ellos como quienes los asistieron, chicanas de por medio, lograron años y años de impunidad.

¿Qué opina con respecto al debate por el número de desaparecidos que se plantea actualmente?
Yo reivindico el número que los organismos de derechos humanos han sostenido desde siempre. Eso no se puso en discusión jamás desde la recuperación de la democracia, cuando la Conadep comenzó a recoger testimonios. Incluso, al día de hoy estoy absolutamente convencido de que hay muchos casos que por distintas razones no han sido denunciados. En algunos casos, esto ocurre por la falta de parientes que denuncien, ya que desapareció todo el grupo familiar.
Creo que es maniqueo pretender que el número de 30.000 desaparecidos no se corresponde con la realidad. Además, si fueron 3.000, 30.000 o 100.000 no dejan de ser hechos aberrantes. No nos debemos olvidar de las torturas, los delitos sexuales, el robo de niños, hechos que son realmente insoportables desde el punto de vista humano y que han estado impunes durante muchísimos años.
Estas cuestiones que empiezan discutiendo el número de muertos tratan de reinstalar la teoría de los dos demonios, que fue sacada a escobazos de la historia argentina por la Justicia.
Esto no es nada más ni nada menos que la intención de instalar un manto protector para los que, en definitiva, fueron los socios civiles de los genocidas.
Todo esto surge cuando se empieza a pretender juzgar a los cómplices, al poder económico. Mientras se juzgó a los militares, que fueron los que hicieron el trabajo sucio, no hubo mayores problemas. Debemos ser críticos.
¿Le parece que alguna vez va a haber justicia real con respecto a esta parte de la historia?

Si por justicia real entendemos una reparación histórica o incluso económica, como ocurre en estos hechos de la historia, va a ser muy difícil. Pero creo que los desaparecidos y sus familias van a ser reivindicados si se juzga y condena sin más chicanas y dilaciones a los responsables que queden con vida.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Encuesta

¿Estás de acuerdo con que los baños sean mixtos en las oficinas públicas y comercios?

Importante ahora

cargando...