Durante la madrugada de ayer, una lluvia torrencial sorprendió a los vecinos de Pichanal. "El viento era muy fuerte, parecía huracanado", contó Gabriela, una vecina del centro. La tormenta no pasó sin dejar su rastro y echó por tierra una enorme antena de telefonía celular ubicada en calle Salta, frente a la plaza 23 de Abril y a escasos metros del edificio de la Municipalidad. Ayer empezaron a remover la estructura.
"Eran aproximadamente las 3.30 cuando el temporal alcanzó su pico máximo. Fue entonces que se desplomó una de las antenas montadas en el lugar por una empresa de telefonía celular. Gracias a Dios no hubo que lamentar víctimas, solo las pérdidas materiales que ocurrieron dentro del predio", contaron fuentes de la comuna.
La situación perjudicó las comunicaciones de Urundel y Colonia Santa Rosa, y desde la empresa se informó que personal técnico trabaja a destajo para restablecer el servicio. También se registraron voladuras de techo en viviendas precarias del asentamiento Francini y caídas de árboles y postes en varios puntos de la ciudad. Todo ocurrió de madrugada, y al amanecer el cielo se despejó abriendo una jornada calurosa y húmeda, en la que personal municipal y los propios vecinos tuvieron que trabajar para que la localidad retorne a la normalidad.
"Parecía una de esas tormentas típicas de verano, raras en esta época. Sin duda, el tiempo está cada vez más loco", dijo Iris, del barrio 9 de Julio.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora