El Pokémon Go, un video juego popular, toma íconos de animales reales, criaturas mitológicas, cosas inanimadas y legendarias. Son monstruos capturados con un dispositivo tecnológico especial. El juego usa lo que se llama la realidad aumentada.
La visión directa o indirecta de un entorno físico del mundo real que combina elementos virtuales con los reales, es la definición de realidad aumentada. O sea: una realidad mixta en tiempo real.
El teoterrorismo (la ferocidad divina actual del Estado Islámico), las matanzas de los sujetos enloquecidos por un desequilibrio psíquico, las venganzas raciales y lo crímenes en nombre de la razón subjetiva, son un ejemplo de lo que es la violencia en realidad aumentada. Ésta muestra una sobreimpresión de los problemas geopolíticos y sociales de la sociedad contemporánea en un entorno real. Parece increíble tanta violencia pero es tan real por las muertes y el dolor humano que causa.
Una estadística fatídica de esta realidad aumentada de la pulsión de muerte de los violentos es que solo en marzo pasado, entre el 13 y el 27 hubo 247 muertos por ataques terroristas en el mundo.
El 61% de las víctimas eran musulmanes, según una investigación dada a conocer por The New York Time.
Las usinas del miedo como el Estado Islámico provocan una violencia sistémica, es decir, hay un sistema de creencias que adopta la ley islámica (sharia) reinterpretada y otorgó la legitimación al terrorismo. Practica un pánico estratégicamente calculado y "engolosina" todos los fantasmas posibles del deseo humano.
La violencia es la expresión de lo intolerable en el psiquismo de los sujetos que esperan exterminar al prójimo a costa de cualquier sacrificio propio. Aunque esa violencia subjetiva que los moviliza es una nueva forma de segregación religiosa, a la mujer, a una raza, a un estilo de vida localizado en el mundo.
Para dar testimonio de su fe discriminadora, esos sujetos son conscientes de que cada bomba, cada proyectil destroza vidas, hogares y comunidades.
El proyecto avanzado de la violencia terrorista es convertir el horror en rutina, la seguridad comunitaria en una infierno palpable y vengador de muchos de los iconos que utiliza la tecnología de la realidad aumentada. La cuestión del miedo es diezmar la vida e instalar la inseguridad personal y comunitaria en todo el mundo.
Los analistas internacionales indican que ya son más los países violentados por el terrorismo.
La idea del Estado Islámico es dar autonomía a los terroristas así fabrica el pánico. Este terrorismo necesita una conducción táctica en un lugar virtual, y que cualquier miliciano lo lleve con un acto terrorista como puede. El objetivo es agudizar la vulnerabilidad de la sociedad hasta dejarla perpleja.
El psicoanalista Jacques Miller considera que es posible pensar lo imponderable. Afirmó que "introducimos la contingencia, y con ella, un mundo que no es un cosmo ni un universo, que no constituye un todo y que está sujeto a lo que se va a producir, un evento".
Si ese evento es violento, puede ser un duelo a raíz de las pérdidas y la constatación de la maldad de un otro imprevisible, dispuesto a morir y matar. Inseguridad y segregación, el nuevo orden simbólico de la época.

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