Los pobladores de dos barrios ubicados en la zona norte de San José de Metán están muy preocupados por la ola de violencia, con enfrentamientos callejeros y amenazas, que sufren desde hace tiempo.
Se trata de residentes de los barrios Aborigen y Diógenes Zapata y, frente a la problemática, el martes pasado se reunieron y labraron un acta que lleva la firma del cacique de la asociación vecinal de la comunidad wichi, Marciano Monte de Oca. "Los barrios Aborigen y Diógenes Zapata necesitamos que desalojen a la familia de Marcelo Orellana, porque desde que llegaron a esta zona tenemos problemas. Traen gente del barrio Nuevo Hogar con armas blancas, palos y machetes y no tienen en cuenta que acá hay muchos chicos y mujeres", destacaron los vecinos en el acta con gran cantidad de firmas que presentarán a las autoridades municipales y judiciales.
Ante El Tribuno, los vecinos contaron que "Los grupos pelean en las calles, a lo ciego. Estamos cansados de hacer denuncias y esto no se termina, por lo que esto es una amenaza permanente. No esperemos que haya un muerto", señalaron.
Cecilia Veleizán VECINA "Hicimos varias denuncias por lo que sufrimos en el barrio. Queremos que nos brinden seguridad".
Graves incidentes
En esa zona norte de la ciudad residen familias humildes, quienes en la tarde del domingo pasado tuvieron que soportar una verdadera batalla campal que incluyó disparos con armas de fuego. "Pelearon en las calles, ingresaron a las casas y causaron destrozos. Se manejan con armas blancas y de fuego. Balearon una vivienda cuyo propietario hizo la denuncia. Luego entraron a otra, le pegaron a una mujer y le rompieron un televisor. Todos los vecinos queremos que se vaya esa familia conflictiva, agresiva y violenta", destacaron en el acta. Alertados por los residentes, efectivos de la comisaría 30 de Metán realizaron un procedimiento tras los incidentes y detuvieron a ocho sospechosos, entre ellos algunos menores de edad, y secuestraron gran cantidad de elementos que utilizaron en el enfrentamiento.
Inseguridad
"Ya no podemos seguir viviendo con tanta inseguridad y soportando estos enfrentamientos y amenazas constantes. Por milagro no murió nadie con tantos disparos, ingresaron a mi casa y provocaron destrozos", contó Cecilia Patricia Veleizán, una de las vecinas afectadas.
"Hice varias denuncias y siempre son los mismos los que originan problemas. No esperemos a que haya un muerto para reaccionar", advirtió la mujer, entre sollozos.
Por su parte, Fátima Maza dijo que "estamos atemorizados porque esta gente tiene amenazado a mi hijo, que es un joven especial, y me dijeron que me lo iban a entregar con las tripas en las manos. Esto es terrible", señaló la vecina.

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