La lactancia materna es clave para el desarrollo sostenible del niño, ya que implica nutrición y seguridad alimentaria, fundamentales para el desarrollo y la supervivencia de una persona. La leche materna es el alimento más nutritivo para el recién nacido a raíz de que le asegura un óptimo desarrollo psicológico, nutricional, hormonal e inmunológico.
En el marco de la Semana Mundial de la lactancia materna que se conmemora desde el 1 al 7 de agosto, la Facultad de Medicina de la Fundación Barceló destacó la importancia de concientizar a la sociedad sobre la importancia de practicar este hábito con los recién nacidos. Está demostrado que la leche humana contiene más de 370 componentes específicos que inmunizan a los más pequeños de diversas enfermedades. Para empezar, se digiere y asimila con gran facilidad, lo que previene incomodidades en el bebé relacionadas con su sistema digestivo, incluyendo diarrea, estreñimiento y cólico. Proporciona anticuerpos de la madre y alarga el período de inmunidad natural ayudando al niño a combatir diferentes tipos de virus, bacterias e infecciones.
La lactancia materna reduce la predisposición a enfermedades respiratorias, previene alergias, favorece el correcto desarrollo de la mandíbula, los dientes y el habla, y por sobre todas las cosas, desarrolla un fuerte vínculo entre madre-hijo, cubriendo necesidades como la proximidad y seguridad que favorecen la autoestima del niño y la relación con la mamá.
"Es fundamental intentar brindar a los recién nacidos leche materna, ya que inmuniza a los más pequeños de las diversas enfermedades. Además, para las madres es una excelente forma de volver rápidamente al peso ideal, previene la anemia, la depresión y el cáncer de ovario y de mama", remarcó Norma Isabel Guezikaraian, vicedirectora de la carrera de Nutrición (a distancia) de la Fundación Barceló.
Son muchas las madres que no pueden alimentar a sus bebés con su propia leche y recurren a los bancos de leche materna.
Para las personas que desean colaborar, la doctora aconseja extraer la leche y conservarla en un envase rotulado en una heladera. Sin cortar la cadena de frío, es importante llevarla al banco elegido dónde se las clasificará, se le realizará el análisis nutricional y bacteriológico correspondiente, se la pasteurizará y se la donará a quienes lo necesiten.
La lactancia materna es un derecho de niños y madres, que procura la construcción de un lazo perfecto para el óptimo desarrollo del nuevo ser.
La especialista remarcó que "es importante que todas las mujeres comprendan la importancia de esta alimentación, clave para mejorar la supervivencia infantil".
Cinco consejos para una lactancia adecuada: 1) Colocar al bebé sobre el pecho dentro de la primera hora de vida. 2) Darle de mamar sin horarios, a libre demanda: cuando el bebé pida. 3) Estar tranquila y relajada al momento de amamantar. Tomar tiempo para el descanso. 4) Colocar en forma correcta al bebé en el pecho: el cuerpo del bebé debe estar en contacto con el de su madre, con la cabeza mirando de frente al pecho y la nariz a la altura del pezón. 5) Mejorar el drenaje del pecho con pequeños masajes antes y durante la toma, apretando el pecho suavemente en dirección al pezón. Si es preciso, aplicar compresas calientes antes de las tomas.

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