Dos hermanas de 17 y 5 años de edad, de la ciudad de Orán, fueron maniatadas por tres ladrones y obligadas a revelar dónde guardaba la familia sus ahorros. En minutos los cacos se llevaron un jugoso botín: 100.000 pesos, 400 dólares y cheques por un valor que no fue revelado.
En apariencia, fue un asalto muy organizado y por ello poco frecuente en una ciudad como Orán, según fuentes extraoficiales.
Eran cerca de las 13 del lunes pasado cuando las dos hermanas estaban en la casa del barrio Los Lapachos, en las afueras de Orán. Los padres, como todos los días, estaban trabajando en el centro de la ciudad en el negocio de venta de celulares que poseen.
El portón de madera que permite acceder a la casa estaba abierto y también una puerta lateral.
Los tres hombres, que estaban vestidos con ropa de grafa (como las que utilizan las empresas de servicio) y a cara descubierta, maniataron a las dos chicas, las arrojaron al piso y le apuntaron con un arma a la mayor.
"¿Dónde está la caja fuerte con el dinero?", gritó y repitió uno de ellos.
Temerosa, la adolescente se levantó como pudo y los llevó hasta una habitación donde abrió un placard y les mostró la caja de unos 50 centímetros por 50 centímetros. La obligaron a abrirla, vieron que contenía lo que buscaban y luego uno de ellos agarró la caja, la escondió en una bolsa y los tres salieron de la casa caminando.
La mayor de las chicas forcejeó hasta que pudo zafar del precinto de plástico con el que la habían inmovilizado, liberó a su hermanita y salió corriendo a pedir ayuda a un vecino. El hombre escuchó sorprendido su relato, llamó al padre de las chicas, Agustín Molina, y también a la Policía.
"Se llevaron los ahorros de la familia que veníamos haciendo desde hace bastante tiempo", contó horas más tarde el dueño de casa.
Un hecho inusual
Para los vecinos de Los Lapachos, los robos en las casas no son comunes y menos aún entre tres personas que entran armadas y buscan algo en particular. El asalto pareció planificado: entraron por un portón abierto y desde ese instante hasta que salieron pasaron no más de diez minutos en los que no hicieron ningún ruido ni maniobra que advirtiera de su presencia a los vecinos.
Más aún, a varias personas les llamó la atención que salieron de la casa caminando y recorrieron varias cuadras. De hecho, varios dijeron que los vieron irse y precisamente el ritmo que llevaban no les llamó la atención.
Tras la llamada al 911, llegaron efectivos de ese sistema, de la Unidad Regional, la Brigada de Investigaciones y de la comisaría 24 a la casa de los Molina.
Hasta ayer la Policía no había informado sobre avances en la investigación ni tampoco de que existieran sospechosos.

Hicieron inteligencia y estaban armados
"Papá, el arma era de verdad porque cuando me la pusieron en la nuca estaba frío el hierro". El relato de la adolescente de 17 años sobre cómo fue el asalto que vivió con su hermana de 5 años en el barrio Los Lapachos, de Orán, a Agustín Molina le hizo correr por la espalda un hilo frío de temor por lo que podrían haber vivido sus hijas.
El hombre no solo tiene la certeza de que los tres ladrones estaban armados, sino que está convencido de que para entrar a su casa hicieron inteligencia. Según su opinión, los maleantes sabían que sus hijas habían quedado solas porque él y su esposa habían ido a trabajar, y que en el barrio la situación es similar porque "todos somos personas de trabajo; son personas que nos estuvieron estudiando", añadió.

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Sección Editorial

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· Hace 11 meses

y asi los DDHH luego los protegen ... si los agarran los jueces y fiscales le vuelven a otorgar la libertad como si nada hubiera pasado porque no hay ningún herido grave, no hay nadie agonizando ... y si los policías le meten un guante bien merecido los dejan sin trabajo ... me pregunto entonces ... que hay que hacer ????


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