En medio del quiebre interno en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y del inminente portazo de cuatro de los cinco clubes más importantes a dicha asociación, el Gobierno lanzará hoy la licitación para la transmisión nacional e internacional y comercialización del Fútbol Para Todos (FPT), en lo que será el regreso de los privados a la televisación del torneo de primera división.
Según los pliegos y condiciones del proceso licitatorio que fue publicado en el Boletín Oficial, y a los que accedió antes en exclusiva Infobae, la vigencia de la contratación de los derechos de TV está ceñida al torneo 2016/2017 organizado por la AFA, que se disputará, según las estimaciones, entre agosto de este año y julio del 2017.
'El objetivo principal es la transmisión de la totalidad de los partidos que componen el torneo de la Primera División A organizados por la AFA en forma libre y gratuita en el territorio nacional. El adjudicatario se abstendrá de realizar cualquier tipo de mención o agradecimiento gubernamental como así también a referentes políticos o sindicales durante toda la transmisión del partido, incluyendo las tandas comerciales. Deberá mantener indemne al PFPT (Programa Fútbol Para Todos) y a la Secretaría General de la Presidencia de cualquier acción, reclamo o conflicto relacionado con la emisión y comercialización de tanda publicitaria, motivada por requerimientos jurídicos o regulatorios, con excepción de los originados con la comercialización del sponsoreo principal o main sponsor', se desprende de una de las cláusulas de la licitación que se publicará mañana.
El proceso tendrá dos vías: la licitación para la transmisión de los partidos en el territorio nacional, y la internacional. En ambos casos, el adjudicatario que obtenga la cesión de los derechos de exhibición en vivo mediante la TV abierta y gratuita no podrá transmitir los partidos vía streaming. Y viceversa. Para la televisación local habrá 15 días para presentarse mientras que para la internacional los candidatos tendrán 40 días como plazo máximo.
Según los documentos, el nuevo contrato relacionado con el Fútbol Para Todos contempla además una nueva modalidad de transmisión de los partidos de los 30 equipos que componen la primera división: habrá cuatro grupos en los que los equipos obtendrán puntaje en relación al 'prestigio e historia' de cada uno, a los 'promedios de rating' en este caso por la televisación de este primer semestre- y a 'la cantidad de fanáticos a nivel país', en base al censo publicado por la empresa TyC. De acuerdo con esta modalidad, y según consta en la documentación, Boca Juniors y River Plate conformaría el grupo 1; San Lorenzo, Racing, Independiente, Rosario Central y Newell's Old Boys el grupo 2, y otros dos grupos con los equipos menos convocantes. En ese sentido, habría partidos de nivel A los principales clásicos y el Boca-River-, de nivel B, C y D. Las transmisiones de nivel D, por ejemplo, serían las de los partidos entre los clubes con menos rating o menos prestigio.
La nueva licitación se da en medio de los tironeos en la AFA y frente a la salida de los cuatro equipos más importantes con excepción de Independiente. En esa línea, al Gobierno no le quedó alternativa. 'A esta altura, se está jugando otro partido', explicó a Infobae uno de los máximos dirigentes de la AFA. Hace un mes, Mauricio Macri desayunó una mañana de sábado en la quinta de Olivos junto a Daniel Angelici, Rodolfo D'Onofrio, Matías Lammens y Víctor Blanco, de Boca, River, San Lorenzo y Racing, respectivamente. Esa mañana, el Presidente les aseguró a los dirigentes que el Gobierno no se inmiscuiría en la interna de la AFA. Pero la nueva irrupción de Hugo Moyano como eventual candidato al sillón principal del edificio de la calle Viamonte obligó al Ejecutivo a impulsar la Superliga, que vaciaría de poder a la asociación madre del fútbol. Con ese panorama, la candidatura de Marcelo Tinelli es vista con buenos ojos por la Casa Rosada. Armando Pérez, de Belgrano de Córdoba, era otro de los postulantes predilectos de Balcarce 50.
La elección será a fines del mes que viene. La eventual salida de cuatro de los cinco clubes grandes de la Argentina pone en jaque a los postulantes. En el Gobierno, de hecho, aún no tienen claro como se dirimirá la cuestión y como se instrumentaría el nuevo contrato para las transmisiones futbolísticas. La AFA quedaría virtualmente desmantelada.
El año pasado, en medio de la campaña presidencial, el equipo político y comunicacional de Cambiemos conformó una mesa en el marco de la Fundación Pensar dedicada a pensar la posición de Macri de cara al negocio del fútbol. La integró un grupo de periodistas deportivos, ex futbolistas y ex dirigentes deportivos. Uno de ellos sorprendió al explayarse sobre el circuito financiero de la AFA: contó, por caso, cómo recibía los cheques de parte de la asociación y los cambiaba por dinero en financieras supuestamente vinculadas con la plana mayor de la dirigencia, encabezada por Julio Grondona. Llegó a explicar, incluso, que alguna cobró en efectivo dentro del edificio de la calle Viamonte, a la vuelta del Palacio de Tribunales. Fernando Marín, actual mandamás del Programa Fútbol Para Todos, es uno de los principales escribas del nuevo contrato.
El convenio, de acuerdo con la documentación a la que accedió Infobae, obligará además al adjudicatario a 'ceñir cualquier tipo de comentario existente en su transmisión a aspectos estrictamente deportivos'. Las empresas ganadoras también podrán comercializar las tandas publicitarias, aunque si incorporan una cláusula que 'obliga a incorporar y difundir dentro de las transmisiones a sola requisitoria del PFPT las campañas de bien público que el Gobierno Nacional disponga, las cuales no excederán los 60 segundos'. El Estado solo proveerá la señal desde el control central para que el adjudicatario 'la tome y realice el streaming o la comercialización móvil'. El acceso a la transmisión vía web, en el caso de la licitación pública nacional, es solo para la Argentina: será restringido en el exterior.

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