Al menos, el año bursátil 2015 será recordado como el de una Bolsa de Comercio de Buenos Aires, blindada frente a las expectativas que crea toda elección nacional. No influye en el valor de las acciones la incertidumbre de los comicios por conocer si habrá o no balotaje o, si el próximo presidente aplicará una economía distinta a la actual.
En ese contexto, el viernes pasado las acciones subieron 1,8% y, en las PASO de agosto, también había trepado cerca del 2%.
La conclusión provisoria es que durante el 2015, en plena marcha de ratificación o no del modelo económico actual, las cifras de la Bolsa hablaron: sí conviene invertir en acciones en vísperas de una elección presidencial.
Al trazar una mirada hacia atrás sobre lo que sucedió en otros comicios, por ejemplo en 1999, 2003, 2007 y 2011.
Ampliando el período a una semana, los resultados también resultan positivos. La mejor performance de la Bolsa de Comercio tuvo lugar en 2003, cuando se dio una suba del 10%.
No obstante, ese porcentaje fue disminuyendo en los años posteriores, siendo el actual el menor de todos ellos.
En paralelo, los inversores también encontraron un terreno fértil para obtener ganancias si se considera el período que va desde los 30 días antes de los comicios.
No es un dato menor que la mayor suba tuvo lugar este año, con un salto del 19%, nivel que casi triplicó los registros de 2011 y de 2007.
Un interrogante
La pregunta que es necesario hacer, en el análisis bursátil argentino es ¿qué ocurrió con el mercado de las acciones en los días posteriores a los comicios?
La repuesta sigue a los inversores y estos tuvieron luego de las elecciones conductas bursátiles dispares.
Quienes se vieron más afectados fueron aquellos que habían apostado por la Bolsa en 2003. En el lunes siguiente de los comicios de los 2000, por ejemplo, las acciones se desplomaron casi 10%, luego de conocerse que el ganador en la primera vuelta había sido Carlos Menem.
Con el paso de los días, y ante su negativa a presentarse al balotaje, la Bolsa mostró cierto grado de recuperación. Así, pasado un mes, las pérdidas se redujeron a menos del 2%.
Distinto fue lo sucedido en las dos elecciones siguientes, en la que la reacción inicial fue favorable pero, con el paso de los días, el escenario viró hacia terreno negativo.
El lunes posterior a los comicios de 2007, por ejemplo, la Bolsa subió 0,4% pero culminó el mes con un desplome de casi 6%.
En tanto, en 2011, el primer día hábil dejó una ganancia del 2,3% -que se llegó a ampliar a cerca de un 8%-, para luego desplomarse un 12%, como consecuencia de la ola de incertidumbre que generó la implementación del cepo cambiario por parte de la administración kirchnerista.
En cuanto a la situación que se podría dar mañana luego de las elecciones presidenciales, hay una hipótesis de mercado: pocos inversores quieren asumir mayores riesgos y es por eso que dieron un paso al costado, al menos en renta variable y se pasaron a lo más seguro, que son los bonos en dólares de corto plazo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora