La decoración pop tiene como principal esencia el estallido de colores. Este estilo le brinda a los tonos intensos la oportunidad perfecta para lucirse en todo su esplendor con tintes eléctricos y brillantes como el naranja, rojo, amarillo, verde, azul... El blanco también tiene cabida dentro de esta paleta múltiple, potenciando la sensación de contraste a modo de separación y despejando el ambiente.
Si sos un enamorado de la época de los 60 y los 70, sos fan de The Beatles y te encanta todo lo que tenga que ver con la estética retro, ¡este es tu estilo! Nació un poco antes, en la época de los 50, y fue introducido como una corriente artística gracias a uno de sus iconos, Andy Warhol. La corriente pop art no tendría sentido sin los míticos cuadros con el rostro de Marilyn Monroe o la famosa lata de tomate Soup de Campbell's que sigue siendo todo un referente de este estilo hoy en día. La vitalidad, la frescura y el color se apoderarán de tu hogar. Transmitir buena onda y alegría es uno de los aspectos fundamentales de la deco pop.
Las paredes se convierten en protagonistas principales del estilo pop vistiéndose de colores, cuadros o marcos de fotos que manifiesten la expresión fiel de este movimiento artístico. Los estampados simétricos con ondulaciones curvas, líneas rectas o grabados florales, reinarán en nuestros sofás, sillones, paredes, cojines y accesorios consiguiendo el efecto deseado. Los artículos de decoración y muebles retro no pueden faltar para completar la vitalidad restante. Es un acierto apostar a formas desiguales pero equilibradas en lugares donde se aprecien bien, como zonas en altura o en el centro de las estancias. Una mesa y 4 sillas de diferentes colores (morado, verde, rojo y azul turquesa), son un acierto para potenciar el estilo pop.

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