Luego de varias oportunidades en las que los vecinos de comunidades aborígenes del departamento San Martín hicieron justicia por mano propia contra los que venden drogas a los jóvenes, el tema quedó instalado y abrió el debate en todos los niveles.
Padres y dirigentes tomaron las riendas del problema y, literalmente, sacaron por la fuerza a los distribuidores (dealers) que se ubican en cercanías de sus casas para venderle droga a los jóvenes. Marihuana, "paco" o pasta base de cocaína, son los estupefacientes más comunes que circulan libremente en la zona, y los lamentables efectos son visibles entre los chicos, e inclusive se registraron hechos fatales.
Esto generó que los caciques, junto a los padres y madres de sus pueblos, comenzaran a exigir soluciones y se reunieran con el ministro de Asuntos Indígenas, Luis Gómez Almaras, quien llegó al norte de la provincia para acercarles, según explicó a El Tribuno, una serie de iniciativas y propuestas en beneficio de las siempre postergadas comunidades wichis ubicadas a la vera de la ruta nacional 86. De las diversas reuniones que se llevaron a cabo esta semana, participaron también dirigentes aborígenes de otras localidades como General Mosconi, Coronel Cornejo y Embarcación, porque para ellos la situación no es diferente: el paco está destruyendo a sus hijos.

Abordar el problema

Gómez Almaras, luego de los encuentros con los representantes de las comunidades, explicó que "básicamente la inquietud está centrada en las adicciones. Antes de llegar a Tartagal para escucharlos, mantuve una reunión con el secretario de Abordaje de las adicciones, que depende de Salud Pública, y representantes del IPPIS. Sobre la inquietud de todos y de la situación casi de desesperación que expresan por encontrar soluciones a este flagelo, es que propusimos hacer un trabajo interministerial junto a la Municipalidad de Tartagal".
Señaló que en la zona se reunieron con la comunidad de Tonono (30 kilómetros al este de Tartagal) y con la del Kilómetro 5 "porque la idea es conformar mesas de gestión y trabajar desde el área de salud haciendo prevención, capacitando a los caciques y referentes y otorgándoles las herramientas para esa misma acción preventiva".
El funcionario explicó que además se trabajará con el Ministerio de Seguridad incrementado los patrullajes y reprimiendo este tipo de delitos, como la venta de drogas al menudeo. "Debemos trabajar los diferentes sectores, pero es necesario el compromiso de la sociedad mediante la formalización de denuncias que, además, son anónimas. No hay razones para el temor. Hemos elaborado un programa de abordaje integral desde nuestro ministerio con el objetivo de desarrollar una serie de actividades de contención, recreativas, deportivas y de capacitación en oficios para orientar a los chicos" y destacó el interés demostrado por escuchar, aprender "y sobre todo la convicción de que estos temas los tenemos que trabajar en conjunto".

Una charla más

Cebino Simplicio es un joven dirigente aborigen y cacique de la comunidad El Crespín, ubicada a la altura del kilómetro 4. Participó de las reuniones con el ministro Gómez Almaras junto a sus pares de comunidades vecinas, que se ubican al costado de la ruta nacional 86.
Tras los encuentros consideró: "Solo fue una charla más. Nosotros esperamos soluciones concretas al tema de la venta de drogas para que no hacer justicia por mano propia. Queremos más seguridad para que no sigan apareciendo hermanas muertas al costado de la ruta como sucedió hace algunas semanas, y que se trabaje muy fuerte con el tema de las adicciones, pero no hay ninguna propuesta en concreto".
Simplicio dijo: "Le hablamos al ministro del abandono que hay por parte de las instituciones, como el IPPIS también. Nos contó un montón de proyectos, pero en concreto no hay nada", reiteró.

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