El tiempo pasa, algunos chicos ya salieron de la escuela, muchos ingresaron y los padres y sus hijos que a diario siguen yendo sufren las falencias y la falta de equipamiento técnico en la escuela Efeta, bilinge para niños sordos.
Desde hace siete años que la escuela carece de un audiómetro. "El que teníamos se murió y nunca lo repusieron", explicó Silvia Garzón, audióloga de la escuela.
Efeta ofrece asistencia a 85 niños en la institución. Todos los años, desde la escuela se reclama a los padres la realización de una audiometría para poder inscribir a los niños y cuando no se dispone de obra social o dinero la situación de muchos papás se complica.
"El equipamiento técnico que se necesita es un audiómetro con campo libre que se utiliza para hacer audiometrías a niños pequeños, un otoemisor especializado para la detección temprana de la hipoacusia y un interansiómetro, que ayuda a determinar patologías de oído medio", detalló Garzón.
El martes 13, un grupo de padres se congregó en las salas de la escuela para ver qué pueden hacer. Fernanda Aybar es madre de un niño de 8 años. "Desde los 2 años y medio que asiste a la escuela. En todo este tiempo y pese a que las autoridades de la escuela hicieron el pedido al Ministerio de Educación, nunca hubo una respuesta", destacó Fernanda a El Tribuno.
En 2012, las autoridades de la escuela Efeta enviaron un proyecto para mejorar la atención de la escuela a la comunidad. Bajo el nombre de Equipamiento para escuelas especiales. La propuesta ingresó al Ministerio, pero nunca tuvieron respuestas.
"Esta es una escuela de niños sordos, se necesita de ese equipamiento porque además la realización de una audiometría es requisito indispensable para el ingreso a la escuela. Si bien se puede realizar en un hospital público, los turnos se dan para dentro de dos meses y es tiempo que pierden los niños", explicó Fernanda Aybar.
Para los padres, como Fernanda, la realización de una audiometría para su pequeño se complica. Viven en la ciudad de General Güemes y se traslada todos los días para que su hijo asista a Efeta. Los estudios también los tiene que hacer acá, porque un estudio de esas características en un médico privado tiene un costo de 300 pesos.
Con la copia del expediente en la mano, Fernanda aseguró que esto es real. El número del expedientes es N§120.351-
84347/2013. "Imagínese, tiene fecha de ingreso de 2013 y hasta ahora nada", agregó a El Tribuno.
"Efeta es la única escuela especial para niños sordos de la provincia. Yo vengo desde Güemes todos los días, porque allá no hay nada. Solo pedimos los instrumentos que se necesitan para que nuestros hijos estén mejor", concluyó.

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Sección Editorial

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