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Las metas de la Asociación de Productores Aborígenes
La Asociación de Pequeños Productores Aborígenes de la Puna, que incluye a diez comunidades, está involucrada en toda la cadena de producción desde quienes crían a los camélidos, a los técnicos y los productores de los chacinados y en la sala de producción a seis personas.
"Nosotros tenemos el objetivo de seguir haciendo este trabajo, con derivados de la llama. También de crear fuente laboral genuina y saber que nosotros también podemos generar industria y desarrollo con nuestros productos", explicó, la presidente de la Asociación, Martina Abracaite.
El desafío para los productores es buscar nuevas oportunidades y la aceptabilidad del consumidor.
"Este paso es importante para que los productos realizados con carne de llama, que actualmente se comercializan en el Noroeste argentino, amplíen su mercado", agregó Renaud.
Contexto
El trabajo se alinea con las acciones que se vienen implementando desde el Ministerio de Industria con el propósito de incrementar la competitividad de los productos nacionales del sector alimentario para ganar proyección tanto en el mercado interno como externo. "Nosotros como tecnólogos buscamos alternativas para que los productos cárnicos puedan ser consumidos por la mayoría de la población, sobre todo para que los grupos que tienen restricciones alimentarias tengan la posibilidad de consumir una dieta variada que constituya una mejora en su calidad de vida", afirmó la especialista de Inti-Carnes.
Comercialización
Los productos elaborados al vacío se comercializan en el local que está en la sala de elaboración, que cuenta con una carnicería, y desde allí se realizan entregas a hoteles y restaurantes de Abra Pampa, Purmamarca, Tilcara, Humahuaca, y en el Aeropuerto, previos pedidos.
Los pedidos se pueden hacer al teléfono 0388-423723, cuyo encargado de ventas es Diego Toconás, o por correo electrónico a martinaredpuna@hotmail.com.
Nuevos desafíos que se plantean en la producción
Se encuentran realizando estudios del hígado del animal para ver cómo pueden aprovecharlo, las pruebas incluyen el paté.
También trabajan experimentando la manera de agregar valor agregado a la quinua, de modo de producir galletas u otros productos, para evitar venderlo en bruto.
Otra de las líneas de trabajo es la de artesanías de fibras de llama. Por ello consideran que la llama es un producto estratégico del que buscan lograr el mayor aprovechamiento, no sólo de la carne sino también la fibra.
Destacó que el trabajo y gestiones para lograr las habilitaciones para los productor fueron singulares y generaron un camino, ya que a la hora de hacerlas no existían normativas para habilitar una sala de carne de llama, sólo de otras.
Por ello la próxima meta es el objetivo de remodelar la sala de elaboración de chacinados con el fin de lograr la habilitación de tránsito federal de modo de llegar desde Jujuy a Ushuaia a fin de enviar los pedidos a todo el país y que no sea decomisado si un turista lleva ese producto al vacío.
Cuentan con un proyecto que les permitirá hacer la ampliación, pero estiman que necesitan que el Estado invierta con un matadero para la zona que pueda beneficiar a todos los productores de la región. Es que actualmente lo realizan en el de Codepo ubicado en Cieneguillas, departamento de Santa Catalina, por lo que transportar los animales les queda lejos del departamento de Yavi.
Lograr el valor agregado implicó la culminación del desarrollo de toda una cadena de valor agregado que se inicia con la producción de las diez comunidades, que incluye los pastores que cuidan a las llamas hasta los que comercializan.

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