La presidenta de Aerolíneas Argentinas, Isela Costantini, adujo simplemente "razones personales" para alejarse de la conducción de la compañía, pero su sorpresiva renuncia disparó distintas especulaciones sobre las verdaderas razones de su decisión.
La primera pregunta que se hace el sector aeronáutico es si la presidenta de Aerolíneas decidió irse o le pidieron amablemente que se fuera.

Distintos motivos

El segundo interrogante es si se retiró porque vio que no podía avanzar en las reformas que pretendía ante un contexto político y social cada vez más tenso.
Aquí surgen distintas lecturas: algunas fuentes del sector privado sostienen que Costantini consideró imposible en este escenario social profundizar su idea de "reorganización" (¿ajuste?) de la compañía de bandera, mientras que otros advierten que no estaba dispuesta a pagar el costo de implementarlo.

Otra hipótesis

La más temeraria de las hipótesis -circulada por dirigentes de la oposición- sostiene que, en realidad, el gobierno de Mauricio Macri avanza hacia una nueva privatización de la aerolínea, para reducir el déficit fiscal, tras hacer un ajuste.
El tiempo dirá hacia donde marchará o "volará" Aerolíneas, pero por ahora lo que se sabe es que junto con ella también se van el gerente de Recursos Humanos, Daniel Maggi, y un director de la actual gestión, el especialista en educación Manuel Alvarez Trongé.

Otra mirada

Un dato que no escapa a quienes siguen de cerca la situación de Aerolíneas es que Macri había designado a Manuel Tanoira en el directorio de la empresa.
Así, tenía información de primera mano sobre el día a día de la empresa y, sostienen algunos, no estaría del todo conforme con la situación de la compañía, o con la velocidad de las reformas.
Incluso, -comentan fuentes cercanas- en una reunión de directorio de noviembre, ya habían sido designados especialistas en recursos humanos provenientes, precisamente, de Techint, la misma empresa de la cual proviene el ahora sucesor de Costantini, Mario Dell'Acqua.

Los cuestionamientos

Quienes le cuestionan a Costantini no haber avanzado en las reformas, sostienen que una de las objeciones fue que no hizo los recortes esperados.
Incluso, aseguran que la plantilla de personal es prácticamente la misma que le dejó Mariano Recalde, lo cual indicaría que con Dell'Acqua puede llegar una fuerte etapa de ajuste para una posterior privatización.
Tal vez el punto que terminó de complicar la situación de Costantini fue que la empresa le habría garantizado al Gobierno que la paritaria se definiría en el 34% cuando, con los adicionales, terminaría trepando a un nivel cercano al 50%.
Hace unos días, la exCEO de General Motors había enviado una carta a sus empleados en la cual expresaba sus buenos deseos por las fiestas de fin de año. Algunos dicen que cuando la envió, ya había decidido irse. Un último gesto de cordialidad, para despedirse con altura.

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Sección Editorial

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