El hartazgo por la sobrecarga electoral parece no haber afectado a los votantes. Con más del 80% de participación, la elección de ayer presentó, en la asistencia a las urnas, números similares a la elección del 2011, en la que Cristina Kirchner, con una economía aún en crecimiento, fue reelegida con el 54%.
Se trata de un porcentaje alto, sobre todo en un año que tuvo la mayor cantidad de actos electorales desde el retorno de la democracia. En 2015 se votó en 29 de los 52 domingos del calendario y tendrá el próximo 22 de noviembre, el número 30, con el mano a mano entre Daniel Scioli y Mauricio Macri.
El balotaje será el primero que se concrete desde la reforma de la Constitución en el año 1994 y previsiblemente cerrará el ciclo kirchnerista, que se inició en 2003, casualmente con una segunda vuelta que nunca llegó a concretarse entre un desconocido gobernador patagónico, Néstor Kirchner, y Carlos Saúl Menem, que abandonó la contienda debido a que todos los sondeos lo daban perdedor, un 58% de los consultados aseguraba en aquel lejano 2003 que "no lo votaría" nunca.
En este 2015, un nuevo balotaje se abre y tiene otro punto en común con aquel, que ratifica el fin de ciclo, en las PASO de agosto, un 60% por ciento votó en contra del kirchnerismo.

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