La caída de la actividad económica en el norte genera un caldo de cultivo que podría desencadenar en "un estallido social si no se cambia el rumbo", según los principales referentes políticos de la región.
Para que cierren los números, el intendente tartagalense Sergio Leavy contó que desde el municipio trabajan en un rediseño del servicio de recolección de residuos, entre otros puntos.
El político norteño es uno de los intendentes más críticos del nuevo Gobierno nacional, al punto que cuando el presidente Mauricio Macri visitó Santa Victoria Este, Leavy estuvo ausente.
"Tenemos un gasto fijo mensual de cerca de $500 mil en combustible, pero son puntos en los que no podemos recortar demasiado para no resentir el servicio. Compramos tres compactadoras, que se suman a una que teníamos, así que este parque automotor sumado al apoyo de tractores en la zona rural nos permite seguir trabajando normalmente. Lo que sí modificamos es el cronograma de recolección, para hacerlo viable", contó Leavy.

Obras paralizadas

En cuanto a las obras en ejecución y las proyectadas para este año, Leavy fue contundente.
"Para poder realizarlas optamos por ejecutarlas por administración, es decir con mano de obra y maquinaria municipal, con solo un 20% a través de cooperativas. Pero este es un dato delicado. Hay que pensar que antes trabajábamos con más de un centenar de pymes locales y cooperativas, era una forma de contener. Hoy esa gente no está trabajando", contó el intendente, quien es referente del Frente para la Victoria.
Leavy advirtió que el 100% de las obras nacionales están paralizadas, incluso algunas que ya estaban licitadas y adjudicadas, como es el caso de la ruta nacional 86. La pavimentación de este importante camino fue promesa de campaña del intendente norteño, pero nunca se concretó.
"Las 400 casas que se comenzaron a construir el año pasado en distintos puntos de la localidad están estancadas. Las empresas no lograron cobrar las certificaciones. Hay más de 1.000 obreros sin trabajar. Como están agremiados a la Uocra cobran el desempleo, pero cuando eso se acabe en unos meses no sé lo que puede ocurrir. Puede haber un estallido social si no se cambia el rumbo. Y solo estoy mencionando el tema viviendas", dijo Leavy.

Los números

Las cuentas internas parecen marchar por buen camino dentro del municipio, entre otras cosas porque lograron alcanzar en 2015 un fuerte aumento en la recaudación, pero que este año, a pesar de modificaciones tarifarias, sufrió una fuerte caída pese a que preveía un aumento del 25% que nunca se alcanzó.
"Se nota una preocupante caída de la actividad económica y eso se refleja inevitablemente en la recaudación", concluyó Sergio Leavy.
El mantener la planta de empleados sin mayores incrementos en los últimos años ayuda también a que el municipio cumpla con el pago de haberes en término y sin comprometer la totalidad de la coparticipación.
La Municipalidad de Tartagal cuenta con unos 500 empleados, una planta moderada si se tiene en cuenta que en municipios como General Güemes ronda los 480 y en el de Orán cerca de los 900.

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