Un simple paseo por los mercados y ferias de Salta, nos devuelve la idea de una temporada rica en platos de estación.
En esta ocasión, también invitamos a dejar de lado por esta vez a las carnes y fijarnos sobre todo en los vegetales frescos que tenemos a mano. Como bien señala el chef vegetariano Juan Bergesi, en Salta tenemos la posibilidad de acceder a materias primas de primera calidad que no solo inciden en vitaminas y minerales que adquiere nuestro cuerpo, sino también en la calidad de los sabores que pondremos en nuestros platos.
Ya es sabido que para seguir un plan de alimentación saludable, es bueno consumir frutas y verduras -las famosas "cinco porciones diarias"- porque son ricas en agua, sales minerales, vitaminas y fibras que ayudan a mantener el peso bajo control y aportan antioxidantes que combaten a los radicales libres y atrasan el envejecimiento. Pero para disfrutar de todas sus propiedades nutricionales y al mejor precio, es preferible elegir las de estación.
Los productos de temporada son aquellos que de acuerdo a las condiciones climáticas de la zona en que vivimos nos brinda la tierra -el campo, la huerta- y que no han sido "forzados" genéticamente o traídos de lejos para que lleguen a nuestra mesa fuera de su temporada natural.
De acuerdo a la estación del año en que estemos tendremos cosechas en abundancia y presencia natural de frutas, verduras y hortalizas durante un período concreto del año. Este aumento de la disponibilidad en el mercado, provoca un aumento en la oferta y es por eso que disminuye su precio además de ofrecer el mejor aporte nutricional, ya que en el momento de la recolección mantienen intactas todas sus propiedades.
Debemos tener en cuenta que hoy en día la conservación de alimentos ya no es un problema gracias a las cámaras frigoríficas. Pero debemos aprovechar todas las ventajas de los productos de temporada por su excelente calidad, su aroma, mayor partido a sus propiedades ( vitaminas y minerales) y cómo no, mejor precio. Porque cuando son trasladadas desde lejos hasta nuestras mesas, deben sacrificar lo mejor que tienen.

La transportación de alimentos requiere radiación para matar gérmenes, preservativos para proteger la producción, refrigeración durante el viaje, etc. Todos estos tratamientos disminuyen considerablemente la calidad de los nutrientes y su sabor. Además, tienen que ser cosechados prematuramente para que en el camino no se pudran, pero en el transporte de carga no encontrarán las condiciones adecuadas para madurar como lo habrían hecho en su ambiente natural, por lo que no podrán expresar toda las potencialidades que tienen, entre ellas su sabor. Los alimentos que se cosechan en su punto saben muy diferente aquellos que han sido almacenados y transportados.
Es importante consumir diariamente un buen plato de verduras frescas en crudo. Al cocer la verdura se pierde gran parte de vitamina C, enzimas y la fibra vegetal cambia parte de sus propiedades. Las frutas del verano alivian la sed y aportan muy pocas calorías. La gran presencia de vitaminas tiene efectos beneficiosos para el organismo. Las vitaminas A y C mantienen fuertes nuestras defensas contra las infecciones, las vitaminas del grupo B fortalecen nuestro sistema nervioso y la fibra ayuda a regular el tránsito intestinal y sus antioxidantes retrasan el envejecimiento y previenen la aparición de algunos tumores. Las verduras y hortalizas, ricas en potasio, ayudan a eliminar el exceso de líquidos, responsables de la hinchazón de vientre y piernas. También contienen importantes cantidades de minerales como hierro, calcio, fósforo, zinc, magnesio, cobre, vitaminas A, B y C, ácido fólico, nutrientes indispensables para buen funcionamiento de nuestro organismo.

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Sección Editorial

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