Dice Fabián Medina Flores que la ropa es la investidura que llevamos cada día. Por eso todas las mujeres deberían ser mucho más conscientes a la hora de vestirse.
Al momento de comprar, siempre hay que probarse las prendas. Algunas pueden tener mala percha y no lucir bien colgadas, y puestas, ser en cambio una maravilla. O tal vez cuando las ves en alguien más no te gustan, pero a vos te quedan bien. Y también sucede al revés, porque muchísimas mujeres se visten a partir de la mirada del otro. Es una suerte de "yo quiero tu chaqueta porque vi que a vos te quedaba bien". Y ese reflejo no siempre -o casi nunca- se puede copiar. Es que muchas están más preocupadas por cómo se les está viendo lo que llevan puesto que en cómo les queda efectivamente. Y cómo les queda está mucho más cerca de si está bien o mal la mirada del otro.

Anticipá tu agenda

En tu rutina de vestirte cada día no aconsejo que armes los looks por la mañana. Una cosa es armar uno especial, donde hay una ceremonia y un paso a paso de ese vestido o prenda, como sucede con una novia. Pero donde a veces hay que estar atentos para no perder la magia es en la vida diaria. Esa es una tarea mucho más difícil porque es cuando nos vestimos con menos tiempo, cansados y no siempre pensando bien. Por eso recomiendo usar la noche anterior para planear y separar qué ponerse
Para esto es importante saber cómo va a ser tu orden del día. No sólo cómo lo vas a empezar, sino por dónde transitar y con qué objetivos.
Es muy importante considerar el protocolo a la hora de vestir. Pensar dónde estás yendo y quiénes son las personas con las que te vas a encontrar. Un consejo: siempre es mejor estar formal y elegante antes que muy relajada.

El pronóstico del clima

También la noche anterior chequeá la información del clima, pero tomála con pinzas. Que no sea algo que te condicione por completo. Esas excusas de "es que dijeron que iba a hacer mucho frío" para explicar por qué tenés puesto un tapado abrigadísimo son poco razonables. Entonces ese abrigo que consideraste por chequear la temperatura termina siendo no funcional a tu imagen.

Rompé el ciclo

Si mirás cómo se vistió una mujer durante el último mes, es probable que sus equipos sean muy similares. Es una vuelta corta y hay algo cíclico. Por eso la única forma de hacer circular esa información y tener nuevas ideas es si cada tanto revisás el guardarropa y prestás atención a lo que estás usando. Porque lo más común es repetirnos. Te quedó bien una camisa con un suéter y entonces vas probando variantes en función de esa imagen, pero siempre sobre la misma premisa. Revisar el guardarropas te ayudará a encontrar prendas que hace mucho que no ves. Irás alivianando tu placard y sacando cosas que no usás.

El orden

Una vez que superaste el cansancio de la noche anterior y te dispusiste a armar el look del día siguiente, hay un cierto orden para seguir que va a ayudarte. Lo primero son las partes de abajo. Muchas mujeres empiezan por las partes de arriba, que de hecho suelen ser las que más compran, pero es erróneo. Primero debería ir la base del equipo: pantalón, falda o vestido. Luego se pasa a la parte de arriba y después al abrigo. Los zapatos deben elegirse en función de cómo será el día.

Fabián Medina Flores Mujer precavida vale por dos

No solo la noche anterior es un buen momento para planear looks. Los domingos a la tarde noche, cuando uno comienza a dibujar su semana, son otra buena instancia. Es probable que entonces ya hayan tres o cuatro planes concretos en agenda, que van a condicionar el vestuario del miércoles, jueves o cualquier otro día. Son esos que sabés que son importantes y para los que tenés que estar impecable, sin peros posibles. Y entonces si bien un día común de oficina es posible organizarlo apenas con algunos minutos de la noche anterior, los eventos clave de la semana requieren un poco más de dedicación y planeamiento y el domingo es ideal.
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Entonces ya podés tener tres equipos armados que te den tranquilidad y seguridad en tu semana. Ya sabés que el viernes vas a llevar el vestido más relajado o que el miércoles es un día complicado en el que vas a transitar por la ciudad y tus jean preferidos pero prolijos van a funcionar a la perfección porque la cartera, la chaqueta y el pelo impecable van a dar el toque de elegancia.
También, cuando se hace ese orden, es interesante obligarse a tener un quiebre de color o textura una o dos veces por semana. En esos cinco looks que sabés que vas a usar, tiene que haber dos que varíen el tono o el material. Un pantalón engomado, de terciopelo, de cuero... Así sea en el mismo modelo. O cambiar de colores sin necesidad de ser estridente. Las elecciones así son las que te van a oxigenar el estilo.

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