El estudio de la estructura, propiedades, composición y transformación de la materia, llevó a Lino Barañao a ser un dedicado especialista en química. Desde la asistencia en investigaciones y la cátedra de Química Orgánica en la Facultad de Agronomía de la UBA (Universidad de Buenos Aires) hace casi cuarenta años, hasta hoy como ministro de Ciencia y Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, su carrera lo muestra dentro de los científicos más reconocidos. Único funcionario que continúa en ejercicio desde el gobierno anterior, está seguro de que el trabajo consensuado y sin banderías políticas lo llevó a seguir al frente de la cartera tecnológica. Cuidadoso y consciente del valor de generar vocaciones en los jóvenes para el futuro económico del país, participó de la apertura de Tecnópolis Federal en Salta. Con desafíos cumplidos y otros nuevos, dialogó con El Tribuno.

Embed
¿Qué significa para usted acercar Tecnópolis al interior?
Era una asignatura pendiente que teníamos con el interior, un reclamo legítimo de las provincias. Si bien se había hecho un esfuerzo por parte del Ministerio de Educación en llevar chicos de todo el país a la muestra que se hace en Villa Martelli (Buenos Aires), no es lo mismo que poder hacerla accesible a familias enteras. De esta manera disponen de todo el tiempo para disfrutar de esta muestra que tiene para nosotros una importancia considerable. Estamos muy contentos de haberlo podido lograr ahora con el apoyo del Sistema de Medios.
Es un trabajo importante...
Es un trabajo considerable de logística, son piezas muy delicadas, exigen un esfuerzo de montaje grande, pero claramente vale la pena sobre todo porque permite que los chicos de Salta sean no solo los que aprecien la muestra, sino que chicos salteños sean quienes estén explicando a sus comprovincianos los distintos espacios. Esto es muy importante porque el objetivo central de Tecnópolis es atraer vocaciones, atraer a los jóvenes hacia carreras científicas, y este criterio de identificación es sustantivo.
¿De qué manera?
No es lo mismo ver a un porteño que les explica a que lo haga alguien con su mismo acento, con sus mismas características, eso les hace ver que para un salteño también es posible ser físico, seguir computación, es decir que las posibilidades que ofrecen las carreras científicas y tecnológicas están abiertas para todos.
Se cumplió un gran desafío, ¿cuál queda por cumplir?
El desafío es que esto se traduzca en un incremento en la inscripción a las carreras científico-tecnológicas. Esto es parte de un proyecto a largo plazo, nosotros creemos que la ciencia y la tecnología no solo aportan a la cultura, al conocimiento, sino que deben aportar al desarrollo económico y social, es decir deben crear trabajos de calidad.
¿Y qué hace falta para que esto ocurra?
Deben existir jóvenes graduados universitarios en ciencias que creen empresas de base tecnológica y así generar puestos de trabajo en todo el país, puestos de trabajo de calidad y eso significa que los profesionales puedan volcar su creatividad y que no hagan tareas rutinarias, estas van a ser, tarde o temprano, remplazadas por computadoras, sino que puedan aportar desde su ingenio e imaginación a la producción de cosas nuevas. De eso se trata el trabajo del futuro pero para eso es necesario que más chicos se interesen por las carreras científicas y tecnológicas.
Hace casi diez años que está al frente del ministerio, ¿qué balance realiza?
En realidad es más tiempo porque yo empecé como presidente de la Agencia de Promoción Científica y Tecnológica, es decir la agencia de financiamiento en el 2003, así que ya llevo casi 13 años en esta actividad. El balance es positivo, no solo por la dedicación que he puesto sino porque he contado con un equipo de gente altamente profesionalizada y muy comprometido con lo que hace. Todos los miembros del ministerio tienen puesta la camiseta por así decirlo.
"El porcentaje del PBI que se dedica para ciencia y tecnología se duplicó. No hemos tenido limitación presupuestaria. El monto es de 12.500 millones"
¿Cuál cree que es la razón que lo mantiene en el cargo a pesar del cambio de gobierno?
Asumimos el compromiso de que la ciencia y la tecnología mejoren la calidad de vida de la gente. Esto es lo que ha posibilitado que nuestra tarea haya sido reconocida y que no solo continúe yo, sino todo mi equipo.
¿Cintura política o profesionalismo? ¿Cómo se hace?
Creo que lo que ocurrió es que nosotros en nuestra gestión hemos sido muy cuidadosos de no hacer distinciones por banderías políticas; todas nuestras medidas, nuestros planes han sido ampliamente consultados, o sea que nos hemos garantizado un consenso total. Entonces se hace muy difícil que aparezca una alternativa, ya que todo el mundo ha sido consultado, todos están de acuerdo en que lo que hay que hacer es esto, por lo tanto se establece una base muy sólida para una política perdurable.
¿Consultar fue el secreto?
El hecho de que siempre hayamos consultado a todo el mundo, que hayamos estado abiertos a todos los gobernadores, intendentes, independientemente de su afiliación política, es lo que ha sido reconocido y que nos ha permitido continuar en la gestión.
¿Se amplió el presupuesto para Ciencia y Tecnología?
Tuvimos una ampliación en lo que hace a la jerarquización parcial que hemos logrado para el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) el año pasado y también se están atendiendo algunas demandas adicionales. El ajuste del tipo de cambio hizo que tengamos que tener más fondos, por ejemplo, para pagar las suscripciones a la biblioteca electrónica que está en dólares, hemos ajustado en cierto porcentaje los subsidios que ya habiendo sido otorgados por el mayor costo de reactivos y de equipamiento y también los subsidios futuros se han actualizado a los que han sido los valores históricos en dólares, vamos a tratar de aproximarlos a eso. O sea que no hemos tenido ninguna limitación presupuestaria y por lo tanto podemos continuar con todos los planes que habíamos iniciado oportunamente.
¿De cuánto es el presupuesto?
Nuestro ministerio tiene un presupuesto de unos 12.500 millones de pesos anuales, pero a eso hay que sumar los presupuestos de otros organismos que también hacen ciencia como la Comisión de Energía Atómica, el INTA, el INTI, las empresas de tecnología como Invap, y también el sector privado. Hay empresas de alta tecnología como Impsa en Mendoza que invierten considerablemente en desarrollo.
¿Hubo un incremento en los últimos años?
Sumando todo, el porcentaje del PBI que se dedica a ciencia y tecnología ha pasado de ser 0,35 en 2003 a 0,65 más o menos el año pasado, con lo cual casi se duplicó. Pero además, como el PBI creció durante esos años en términos absolutos, en muchos casos se ha multiplicado casi por diez el financiamiento, y esto se va a mantener, no hubo recortes sustantivos y hay que tener en cuenta además que todas las actividades de la ciencia tienen períodos de ejecución mucho más largos que un período de gobierno por eso es tan importante tener una política de Estado.
¿Los viajes por inversiones en el país continuarán luego del que realizó a Italia?
Tenemos previsto una misión a Reino Unido, Inglaterra en septiembre, otra a Noruega y Finlandia por un tema de apicultura que es un área que queremos desarrollar. Quedan por firmar algunos acuerdos internacionales todavía, hay países con los cuales estamos recién trabajando en definir líneas como Australia, por ejemplo, así que esto se irá viendo en el segundo semestre.
¿Qué le gustaría que los argentinos sepan de la ciencia?
La ciencia es para la gente que tiene curiosidad, no hace falta ser muy inteligente, no es más demandante el intelectual que otro trabajo; lo que sí se necesita, como en cualquier cosa para hacerla bien, es pasión. Lo que tiene la ciencia es que a veces no se ve, es un trabajo a largo plazo, no es como una actividad deportiva en la cual uno puede disfrutar viendo a otro hacer algo, alguna proeza. En el caso del científico es una labor silenciosa pero que cada tanto permite tener un nuevo tratamiento para el cáncer, un cultivo más eficaz para producir en zonas de salinidad, vacunas para animales, es la cantidad de beneficios concretos que recibe el ciudadano común como producto de tener una ciencia nacional.
Es difícil hacerlo masivo..
No siempre es fácil llegar a los medios porque son buenas noticias, porque no siempre hay conflicto, y lo que vende lamentablemente es la pelea y los científicos no nos peleamos habitualmente, así que es uno de los desafíos nuestros lograr que la ciencia llegue a ser comprendida en su valor y, sobre todo, por los jóvenes como un medio muy efectivo para lograr la movilidad social ascendente que los lleve a tener mejores posibilidades a futuro y, en ese contexto, Tecnópolis, tiene un papel fundamental.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora