Escuché en varios medios que estamos en veda y no se puede hablar de política. Sería bueno que leyeran el Código Nacional Electoral, ya que la única prohibición establecida es la de realizar actos públicos de proselitismo y publicar y difundir encuestas. Sin embargo vamos a jugarnos y anticiparle quien será el ganador de estos comicios; no daremos el nombre pero sí una serie de pistas. El próximo presidente no será abogado (según el filósofo Kirchnerista Juan Pablo Feinman estamos hartos de abogados); nació en un distrito distinto al que actualmente gobierna; cumplirá 60 años siendo presidente; se inició tarde en la política; tuvo una exitosa carrera en el ámbito deportivo; es fanático de Boca Junior, su madre tiene apellido español y su padre es de origen italiano (para más precisiones: del paraíso de la mafia, el sur de la península); en la familia sufrieron dramáticos secuestros; durante la dictadura se dedicó a sus negocios; su padre hizo una gran fortuna, desde cero; estudió en Universidad privada; alguno de sus votantes lo harán con "la nariz tapada"; sintonizó con el menemismo, simpatizó con las privatizaciones de YPF, Aerolíneas, AFJP, servicios públicos, etc.; ahora dice que está bueno que todo sea estatal; va a devaluar; modificar el impuesto a las ganancias, cambiar regulaciones de los monotributistas; reconoce que hay inflación; no tiene mayor carisma ni elocuencia; en el debate atacó a su oponente y dejó preguntas sin responder; Cristina no lo quiere y es considerado como exponente de la derecha. Los analistas y amantes de la numerología han observado un dato que no ayudan a Yoli.
"La presidenta, desde las últimas elecciones, suspendió sus apariciones".
Además de arrastrar la maldición de gobernadores bonaerenses y vicepresidentes que nunca alcanzaron la presidencia por vía electoral, se le suma el anagrama de su nombre: DOS (Daniel Osvaldo Scioli). Será por ello que las últimas encuestas difundidas lo daban como seguro ganador a Macri. Pero después del 25 de Octubre, parece que mucho no hay que creerles. Tengo mis dudas, creo que la campaña "sucia" pudo haber sido efectiva y por el otro lado lo mejor que podría haber hecho Mauri era quedarse callado. Y no lo hizo. Insistió con la devaluación, con la quita de subsidios, con el desmadre universitario y con el exceso de feriados. Son temas que pueden ser compartidos por parte importante del electorado, pero que requieren un clima de debate al que es ajena la inclemencia de una campaña electoral. En un rincón del ángulo oscuro, por su pueblo tal vez olvidada, hallábase la anciana dama pensando en la crueldad del paso del tiempo. Para irse habituando al ostracismo, desde las últimas elecciones suspendió sus apariciones públicas. Sin cadenas nacionales, ni arengas desde los patios; hasta suprimió sus presentaciones internacionales en el G20, donde tanto se destacara (por sus desplantes e impuntualidades). La vieja dama indigna, es el título de un cuento de Bertol Brecht, llevado exitosamente al celuloide. Pero Cristina ya tiró la chancleta hace rato, y le tocara el papel inverso de la protagonista de aquel cuento: un retiro junto a sus mascotas en "su lugar en el mundo". Quizá (ojalá), su pensamiento derive hacia el "Aprè nous le déluge"; (después de nosotros, el diluvio); frase de otra reina sin corona, la amante de Luis XV, Madame Pompadour. ¿Meditara CFK sobre su vano esfuerzo por construir una nueva épica histórica, con año cero en el 2003? Rumiara la injusticia de que el nombre de Néstor Kirchner desapareció prácticamente- de los discursos políticos, a pesar de tantas calles, escuelas, monumentos y centros culturales, así bautizados. Y ello a pesar de que los desaguisados de su sucesora universal, harían que aquel mandato presidencial 2003-2007, parezca el período más venturoso de nuestra historia reciente. Muchos piensan que todo lo que hizo Cristina lo hizo mal, pero bien mirado no es así: ella ha hecho muy bien, se ha esmerado, en hacer bien todo lo que hizo mal.

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