El corte de la ruta provincial 54 lleva más de una semana y podría empeorar. El bloqueo del camino, a la altura del ingreso a Santa Victoria Este, a más de 500 kilómetros de la capital salteña, es protagonizado por los aborígenes.
Los miembros del pueblo wichi reclaman por un camión destinado al traslado de pescado que Gendarmería Nacional les incautó hace más de una semana.
En ese momento comenzaron la protestas y los cortes de ruta que ayer se intensificaron. La medida se mantiene de forma permanente.
El Tribuno llegó hasta el lugar y los originarios dijeron que no levantarán el bloqueo hasta que se devuelva el camión.
"Nosotros perdimos nuestra única fuente de ingresos y no saben lo que es no trabajar durante una semana", dijo uno de los delegados del grupo, autodenominado Pescadores y Aborígenes del Río Pilcomayo.
Los delegados apostados en la ruta dicen que representan unas 12 mil familias que viven de lo que pescan en el río.
Por esa razón es que cuestionan la declaración de veda del Ejecutivo salteño por "inconsulta" y "unilateral".
Hasta hace una semana, el camión boliviano llegaba a Santa Victoria y se los compraba como mercadería de reventa.
"Nos están quitando los alimentos. Nosotros ya no aguantamos y mañana (por hoy) iremos a visitar a las escuelas para hablar con las maestras y directoras. Les vamos a notificar que ya no podemos mandar a nuestros hijos porque no tenemos qué darles de comer", dijo Tito Constantino.
Ambos advirtieron sobre la profundización de la medida y dijeron que luego se extenderán por todo el departamento.
"Nosotros estamos pidiendo a nuestros hermanos el bloqueo general del departamento. Que nadie salga ni entre", amplió Constantino.
Del lado de los criollos y pobladores, que no participan de la actividad de los aborígenes, los ánimos están comenzando a caldearse porque hasta ayer solo se podía transitar por la ruta durante la noche.
Los originarios aseguran que ya dialogaron con las autoridades de Gerdarmería y que les respondieron que "cumplen órdenes".
El reclamo por los pescados no es el único conflicto. En los últimos días, comunidades de Santa Victoria Este se manifestaron por la situación crítica que atraviesan ante la suba de precios.
Según comentaron, muchos artículos de primera necesidad cuestan hasta un 100 por ciento más caro que en Tartagal. Para algunas comunidades la única salida es traer alimentos desde pueblos de Paraguay, pero Gendarmería los incauta.

Problema social

A unos 30 kilómetros de Santa Victoria Este está Santa María. El cacique de esa comunidad es Valentín Torres. Hace dos semanas encontró a una niña consumiendo drogas y fue a la delegación de Gendarmería a pedir ayuda. Sin embargo, asegura que no recibió respuesta. El hombre dijo que no entiende que no hagan nada.

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