Esta semana se conoció que en agosto dos niños murieron por desnutrición, aunque el Gobierno sostiene que se debe a la pobreza extrema y no al hambre. En Salta hay dos mil chicos con bajo peso, según estadísticas oficiales, muchos están en el departamento de Rivadavia, el más pobre de toda la provincia. Allí, en varios parajes no hay luz y no se pueden conservar alimentos en una heladera. Sin acceso a redes de agua segura, el riesgo se agrava. De este modo, los chicos están más expuestos a contraer gastroenteritis, diarreas y otras enfermedades, sobre todo en días de altas temperaturas.
"Llevará más de una generación resolver la pobreza infantil en las zonas vulnerables de la provincia", admitió ayer el ministro de la Primera Infancia, Carlos Abeleira, quien está en el cargo de la cartera hace dos años.

Problema estructural

El Gobierno justifica, con ese tiempo, el atraso de esa región, los altos niveles de necesidades básicas insatisfechas y "décadas de desinversión".
Abeleira sostuvo que el trabajo que encaran contra la pobreza y la desnutrición tiene como clave "a la persona" y la educación alimentaria desde la niñez; la ejecución de obras y el desarrollo socioeconómico. Agregó que es vital el rol de agente sanitario en el sistema de prevención.
Sobre la muerte de José Santiago, tras haber llegado deshidratado al hospital de Santa Victoria Este, y la de Andrea Ruth Gómez, quien padeció un cuadro de deshidratación, diarrea y vómitos, Abeleira aseguró que ambos casos "no estuvieron relacionados al hambre, aunque sí a la pobreza, a ingerir alimentos en mal estado".
Esos hechos volvieron a alertar sobre la vulnerabilidad de la población infantil en el Chaco salteño.
"El Gobierno invirtió muchísimo en estos últimos años, con el Fondo de Reparación Histórica (FRH) uno ve las escuelas, las rutas. Pero el presupuesto provincial no alcanza para revertir esa realidad", señaló Abeleira. Para este año, los recursos presupuestarios rondan los 32 mil millones de pesos, el 60 por ciento va para salarios. Para la jurisdicción de Primera Infancia se destinaron 172 millones de pesos, aunque el grueso es para la Secretaría de la Niñez y la Familia. El Ministerio, recordemos, tiene un rol de coordinación.
En Santa Victoria Este, por cierto, aún esperan por la finalización de dos obras del FRH, que se anunciaron en 2012. La primera etapa de la construcción de un sistema de redes cloacales domiciliarias y colectoras, que incluye una estación de bombeo y cañería de impulsión, y los trabajos en el sistema de tratamiento de líquidos cloacales en esa localidad aún no están concluidos, según la página del Fondo.
Rivadavia Banda Norte tiene desperdigados parajes en largas distancias y con caminos de difícil acceso. "En cuanto a la pobreza y la desnutrición, necesitamos trabajar las personas. Ahí está el gran foco de trabajo, que es a largo plazo. En algunas comunidades, la mujer ni siquiera tiene un rol definido, no habla castellano, no se acerca. Tenés niñas de 13 o 14 años que ya son mamás. Estas son las realidades", remarcó el funcionario.
Aunque el trabajo profundo que se propone contra la pobreza demandará años, las necesidades apremian en el Chaco salteño.
Marcela Quispe quedó como responsable interina del hospital de Santa Victoria Este tras el desplazamiento de Ramiro Soraire, después de las últimas dos muertes infantiles.
Para paliar la situación, la médica pidió más ayuda de la Provincia y de la Nación, sobre todo en cuanto a alimentos y a obras. "Aquí no hay fuentes de trabajo", lamentó Quispe.
Ahora como en otras partes de la provincia, allí también se están presentando casos de gastroenteritis virales. "Siempre estamos alertas, lamentablemente los niños (por los dos casos fatales) llegaron en estado avanzado", dijo la médica.
"Tenemos una población grande y casi el 40% son niños", agregó. En el hospital de Santa Victoria Este hay cuatro médicos. Ahora ya se repararon las cuatro ambulancias, pero en un momento ninguna funcionaba.

Bajo peso

"El sistema de APS (Atención Primaria de la Salud), que abarca a los agentes sanitarios, está controlando 108 mil chicos en forma mensual. Cuando ves de cerca las estadísticas, estamos hablando que cerca de 2.000 niños con bajo peso. Tenemos entre un 1,7 o 1,9 en esa situación", dijo el ministro.
Es la misma cantidad de chicos con bajo peso que se informó en enero de 2015, cuando hubo otra crisis con muertes por desnutrición en el norte y Rivadavia. Al respecto, Abeleira respondió: "Es una cuestión estadística, eso también se va moviendo. Hay chicos que vienen con un peso muy bueno, pero lamentablemente por vómito y diarrea se deshidratan muy rápido".
Desde el hospital y desde Primera Infancia señalaron que los agentes sanitarios dan cobertura a esas zonas inhóspitas. Abeleira agregó que se buscará financiamiento para dotar a los agentes con mayor equipamiento, no solo la adquisición de motocicletas o bicicletas sino de tecnología.

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Sección Editorial

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Jhony Tolengo
Jhony Tolengo · Hace 18 días

Bien Ministro, es la verdad y reconocerla es el ser paso para encaminarnos a corregirla

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