Eduardo Silva, fue sorprendido por seis ladrones en el portón de su casa y lo mataron de un tiro en la nuca. El crimen, ocurrido a la una de la madrugada de ayer, en la calle Cabo Vacca al 300, una zona de Ramos Mejía, fue el tercero registrado en medio de un asalto en apenas 72 horas en el partido de La Matanza, una de las zonas más castigadas por la inseguridad en el conurbano bonaerense.
Silva fue sorprendido cuando estaba cerrando el portón de un garage. Quiso escapar y le dieron un balazo en la nuca. Antes de eso, los asaltantes habían cometido dos robos: uno en Mataderos y otro a seis cuadras.
La víctima había llevado a uno de sus hijos a un cumpleaños y volvió a casa. Estacionó su viejo Ford Fiesta, modelo 98, en un garage ubicado a metros de su propiedad. Ya había cerrado el portón cuando llegaron al menos seis asaltantes en pleno raid delictivo: unos en un coche, otros en una camioneta Ford EcoSport que habían robado en el barrio porteño de Mataderos. El hombre, de 47 años, levantó las manos y se apoyó contra la pared, pero enseguida salió corriendo. Entonces, uno de los ladrones se puso en posición de tiro y le disparó: la bala le dio en la nuca y le salió por la boca. Murió casi en el acto.

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