"Era callejero por derecho propio / su filosofía de la libertad / fue ganar la suya sin atar a otros y sobre los otros no pasar jamás. / Aunque fue de todos nunca tuvo dueño / que condicionara su razón de ser / libre como el viento era nuestro perro / nuestro y de la calle que lo vio nacer".
Hasta ahí la letra de una conocida canción de Alberto Cortés, haciendo alusión a una mascota canina que no era de nadie, pero que en un barrio imaginario saludaba a todos los vecinos con sus movimientos de cola y algún que otro ladrido, logrando así su cometido de recibir un hogaza de pan o algún bocado más sustancioso.
Y muy bien puede aplicarse aquella canción famosa a lo ocurrido con otro tipo de animal, aunque no reconocido oficialmente como mascota, en la ciudad de Pichanal. Más bien era un enorme reptil, una yacaré más precisamente, de unos cuatro metros de largo, que supo granjearse la confianza y la simpatía de los vecinos del barrio 266 Viviendas de la norteña localidad.
Según varios testimonios recogidos en el lugar de los hechos, la presencia del "abundantemente dentado amigo" era habitual en el barrio, ya que algún, o algunos, vecinos corajudos le acercaban algunos sabrosos bocados de comida que, dicen, engullía con gusto, parsimoniosamente y con la certeza de que nadie lo iría a correr ni dejaría que algunos perros atrevidos lo ataquen.
"Al fin y al cabo, era casi un amigo que venía de vez en cuando y no hacía daño a nadie", comentó resignado un señor de pelo entrecano pensando en que se quedaría sin las recurrentes visitas frente a su domicilio.
Es que parece ser que el yacaré se desorientó y perdió el rumbo, de modo tal que apareció caminando con su paso cansino por la avenida Palacios y esto alertó a una señora entrada en kilos que, presa de un ataque de pánico, no dudó en llamar a la policía y a los bomberos voluntarios para que dieran cuenta del cuerudo animal. Pensado, tal vez, en la cantidad de pares de zapatos y carteras que le rendiría el anónimo reptil en caso de ser cazado por algún hombre bien dispuesto.
Personal de la dependencia policial llegó al céntrico lugar donde, quizá atraído por los abundantes olores a comida recién preparada a la vera de la ruta nacional 50, el yacaré apareció pensando en almorzar y volver a su casa en medio del monte pichanalense.
El caso es que un minutos después llegaron los bomberos voluntarios y el personal de las dos fuerzas lograron cazar al enorme animal que los miraba sin entender por qué tanto alboroto, cuando en un barrio cercano su presencia era normalmente bien vista.
Según precisaron desde la Unidad Regional de la Policía, gracias al trabajo de las secciones Fluvial y Rural de Pichanal, el yacaré fue liberado la poco rato en una reserva natural cercana, sin que represente peligro para las personas, informaron los medios locales.
Lo curioso es que en medio del gran procedimiento armado para lograr capturar al yacaré, varios vecinos le comentaron a los efectivos que en más de una oportunidad el reptil estuvo por la zona del barrio 266 Viviendas y que algunos de ellos le daban de comer, provocando que se haga habitué de la zona y que su visita a esa zona de la ciudad no era vista como peligrosa por los conocedores de las costumbres del animal.

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Sección Editorial

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Re KennethU
Re KennethU · Hace 8 meses

Sería muy simpático, pero semejantes mandíbulas asustan, espero que esté bien en la reserva.

Pepe Argento
Pepe Argento · Hace 8 meses

Dejen de joder y metan preso a algún chorro, el pobre animal no jode a nadie.

alejandro pérsico
alejandro pérsico · Hace 8 meses

mmmhhhhh.... esto me suena a una pelicula norteamericana jajajajjajaja COCODRILO jajajajajajajjaj

daniel cruz
daniel cruz · Hace 8 meses

Qué lindo reptil, por suerte lo llevaron a una reserva natural.


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