El ajedrez tiene origen impreciso, pero se sabe que nació en Oriente, quizá en India, China o Persia. Juego estratégico por excelencia, se asocia con la capacidad de concentración y el vuelo matemático. Hoy, en los barrios de Salta, la Federación Salteña de Ajedrez trabaja para descubrir los Garri Kasparov y los Bobby Fischer que viven en el anonimato, muchos de ellos sin saber que este juego existe. Cuenta para esto con un vigoroso respaldo de la Cooperadora Asistencial.
Mañana, a las 11, en el Centro de Integración Comunitaria de Barrio Solidaridad, que preside Daniela Castillo, el intendente Gustavo Sáenz, el presidente de la Federación Salteña de Ajedrez, Pablo Aramayo, la directora de los CIC, Laura Cartuccia, Pablo Outes y Javier Cornejo, de la Cooperadora Asistencial, Guillermo Saavedra, de Escuelas Abiertas, y César Rodríguez, del Servicio Penitenciario, presentarán oficialmente el proyecto Jaque Mate a la Violencia.
El programa consiste en cursos y talleres de ajedrez que se desarrollarán en los CIC de barrio Solidaridad, donde enseña Sebastián Palomo; de barrio Unión, con Francisco Torres; Constitución, con Omar Rojas; Asunción, con Alejandro Gaite; Limache, con Facundo Carral y Santa Cecilia, con Esteban Vargas. Todos ellos quisieron compartir con El Tribuno la experiencia, muy fructífera, con los talleres en los centros vecinales de villa Cristina, villa San Antonio, villa Primavera, 20 de junio y la parroquia María Reina.
Este trabajo en los barrios ya brindó sus frutos. David Oño, de categoría sub-18, y Julián Vilca, de la sub-16, son los campeones provinciales que viajarán el viernes a Buenos Aires para competir en los torneos nacionales. Lucas Gallo, sub-12, ya está compitiendo en Córdoba. Sueñan con repatriar a Pablo Acosta, un maestro internacional de 16 años, salteño, que está becado en San Luis donde lleva adelante una carrera que enorgullece a la Federación.
El objetivo es crear una espacio de inclusión para los niños y adolescentes de los barrios. El profesor Facundo Carral grafica: "Queremos darle jaque mate a la violencia, la drogadicción y la exclusión". El ajedrez, opina, "le enseña a tomar buenas decisiones sobre el tablero, para luego saber realizar elecciones correctas en la vida". Omar Rojas añade: "Proponemos una cultura de vida con reglas, disciplina y motivación para aprender".
"A los chicos los apasiona la competencia, y el ajedrez es una competencia que le enseña a pensar", acota el profesor Esteban Vargas.
Según Alejandro Gaite, la clave está en la capacidad de contención. "Muchos chicos llegan sin saber nada del ajedrez, pero necesitados de amigos y de un espacio donde socializar", añade.
Durante la conversación con El Tribuno, en la sala de ajedrez de El Círculo, abundan las anécdotas. Jaque Mate a la Violencia surge de iniciativas como las de Aramayo, pero inspiradas en el juego y en la densidad de las necesidades sociales.
Cristian Gutiérrez las sintetiza: "El ajedrez se ha convertido en una alternativa para que los chicos se alejen de la calle y de las patotas".

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