En la mira del Gobierno, y bajo investigación por posible monopolio, los bancos decidieron reflotar la idea de vender Visa Argentina y, además, ahora evalúan desprenderse de Banelco. Las dos empresas forman parte de Prisma, la compañía a la cual la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) acusó recientemente de posible "cartelización" y "abuso de poder dominante".
En rigor, según confirmaron a LA NACION tres fuentes del sector financiero, la intención sería desprenderse del negocio de procesamiento de las tarjetas y de los cajeros, y quedarse sólo con la gestión de la marca Visa, tal como hizo en su momento localmente Mastercard.
Ya en 2011 los bancos habían intentado vender Visa Argentina, incluso habían contratado a Morgan Stanley para llevar adelante la transacción valuada en ese entonces en unos US$ 700 millones, pero dieron marcha atrás ante la renuencia de algunos accionistas y el deterioro de las condiciones macroeconómicas. Ese mismo proyecto, ahora con el agregado de la venta de Banelco, se reactivó hace quince días.
En los bancos consideran que es el momento oportuno, en la medida en que vuelve a haber apetito de inversores extranjeros por invertir en el país. Pero, sobre todo, admiten que de esta manera buscan darle una señal de negociación al Gobierno, donde existe una fuerte embestida en contra de Prisma, luego de que la CNDC le abriera una investigación por su "integración vertical y su presencia dominante" en varios segmentos del negocio. Prisma no sólo es dueña de Visa Argentina y de Banelco, sino también de PagoMisCuentas.com y Monedero, entre otras compañías.
Prisma nació como compañía en 2014, tras la fusión de Visa Argentina y Banelco. Por ese entonces, la empresa de tarjetas que en el país es propiedad de 15 bancos, había intentado además comprar Red Link, un negocio que, sin embargo, no logró llevar a cabo.
"Es dar marcha atrás con el procesamiento de cajeros y de tarjetas. Todavía se están definiendo los detalles entre los accionistas, pero eso es lo que se va a presentar ante las autoridades centrales para hacer una propuesta de desinversión", confió a LA NACION un banquero que pidió no ser identificado.
Aunque el proceso de venta recién está en una fase preliminar, desde los bancos ya les hicieron saber a las autoridades del Banco Central y de la Secretaría de Comercio que estaban dispuestos a avanzar en esa línea. Pero todavía no entregaron el mandato de venta ni avanzaron más allá. "Esta es una operación que si sale podría darse en mayo del año que viene", explicó otra fuente al tanto de las conversaciones.
En el país, Prisma es propiedad de 15 bancos, cuya participación en el paquete accionario varía en función de la cantidad de plásticos que tienen emitidos. Entre los privados, los de más peso son Banco Galicia, Santander Río, BBVA Francés y Citi. Pero también forman parte de la compañía con diversas participaciones bancos como el Patagonia, Macro, el Provincia, Itaú, las entidades del Grupo Petersen (Santa Fe, San Juan, Entre Ríos y Santa Cruz), Comafi, el Nación y Credicoop.
En 2014, cuando se fusionaron Visa Argentina y Banelco, la idea de los bancos había sido crear una gran compañía de procesamiento. De ahí la intención también de sumar a Red Link, operación que se frustró ante la negativa de algunos bancos accionistas de esa red. "Se armó con idea de centralizar todo, y que viniera un gran procesador y se llevara todo el paquete", explicó una fuente.
En el mundo, el procesamiento de las operaciones de las tarjetas es un negocio cada vez más concentrado, dado que al ser una transacción estandarizada, su atractivo reside en lograr cierta escala. En el país, Visa compite en el procesamiento de tarjetas con First Data Argentina, que a partir de la adquisición de Argencard, en 2007, es responsable de las transacciones de Mastercard y Diners, entre otras marcas de plásticos.
Visa Argentina, por su parte, es responsable de casi el 60% del mercado de plásticos, según estimaciones que se manejan en el mercado. De acuerdo con el Banco Central (BCRA) a junio pasado -los últimos disponibles-, hay emitidas en el país 35,6 millones de tarjetas de crédito y 38,8 millones de débito.
Pero no sólo el Gobierno tiene a Prisma bajo la lupa por posible cartelización, sino que por estos días también todo el negocio de tarjetas y de comisiones está siendo cuestionado desde el Congreso, donde existe un proyecto de ley impulsado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresas (Came) para eliminar los aranceles que los plásticos cobran a los comercios. Todo indica que es un negocio que va a cambiar.
Las claves de la posible operación
La intención de los bancos sería desprenderse del negocio de procesamiento de las tarjetas y de los cajeros y quedarse sólo con la gestión de la marca Visa, tal como hizo en su momento localmente Mastercard.

La dueña de Visa, prisma, fue acusada recientemente de "cartelización" y "abuso de poder dominante" por la Comisión nacional de Defensa de la Competencia (CnDC)

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