A las 5 de la mañana, Julieta Haquin y Sebastián Romero comienzan su día laboral. Con los churros listos, los sandwiches preparados y la máquina precalentada, el bicicafé Salta emprende la jornada.
Se trata de una bicicleta con carro frontal, recubierto en madera barnizada, en el que reposa una máquina de café y un molinillo. En su interior se pueden encontrar las baterías que mantienen a la máquina de café y al molinillo funcionando, un bidón de agua, los vasos térmicos con su cinto de papel madera con la marca "Bicicafé Salta", el café y las bolsas de papel para entregar los churros y sandwiches. Todo un ejemplo de ideas para hacer de este proyecto el mejor.
El Bicicafé Salta fue una idea que por años estuvo en la cabeza de Sebastián Romero. Este joven de 35 años trabajó durante 9 años en Comodoro Rivadavia. Su esposa, Julieta, lo acompañó en los últimos cinco años. Allí fue donde se especializó en la atención de cafeterías. "En realidad la que sabe manejar rebien la cafetera es ella. Yo estoy aprendiendo", dice Sebastián. Ella reconoce rápidamente su tarea es este proyecto. "Pero la idea de todo fue de él. Estuvo meses en internet buscando un modelo y después otro tanto buscando algunos artefactos eléctricos que necesitábamos para que esto funcione", agregó.
A Sebastián la idea de ser un trabajador independiente le interesó desde siempre. Ahora, luego de volver del sur y buscar trabajo en Salta, decidió que era el momento de ponerle ruedas a su proyecto.
"La verdad es que la idea no salió de mí sino de internet. Vi un modelo de motocafé, pero yo no quería algo que contaminará el ambiente. Entonces se me ocurrió que fuera una bicicleta, y con una batería le damos autonomía de varias horas a las máquinas", detalló Sebastián en el patio de la casa de sus papás, donde por ahora se guarda el bicicafé, ya que las paradas de ventas están cerca.
Esta pareja de emprendedores reconoce que les gustaría cubrir por lo menos tres puntos importantes de la ciudad, pero por ahora con un solo móvil es difícil.
El bicicafé Salta ya fue novedad en varios sitios en la web, pero fue El Tribuno quien logró la exclusiva para que sus creadores cuenten cómo fue llevar adelante este sueño.
"La puesta en práctica de esto fue todo prueba y error. Como es el primero, tuvimos que ver cómo iba a funcionar la bicicleta con el peso de las máquinas y todo lo que lleva adentro el carro. Además, a la bici la hicimos hacer a medida, en una fábrica de bicicletas que descubrimos que está en Salta", agregó Sebastián.
La idea original era que el bicicafé saliera al mercado en julio pero las demoras en los artefactos, sobre todo de electricidad, complicaron los planes.

La primera prueba de fuego

“Es una pena pero parece que en Salta vivimos en otro mundo, sobre todo en lo que respecta a tecnología. El conversor para las máquinas lo busqué por toda la ciudad”, contó en detalle Sebastián.
Hace dos semanas, el bicicafé hizo su prueba de fuego. Por primera vez salía a la calle. La primera parada fue en la zona sur, sobre la avenida Roberto Romero en barrio Juan Pablo II. “Tuvimos un problema porque, por el peso que tenía el carro, se dobló una de las ruedas. Así que con el herrero hicimos unas modificaciones y ahora ya salimos más tranquilos”, detalló el cafetero.
Sebastián y Julieta tienen la idea de hacer un recorrido a primera hora, cuando los trabajadores salen de sus casas y los chicos van a la escuela.
Por ahora, el bicicafé ofrece cortado, café con leche, lágrima que se pueden acompañar con churros rellenos y sandwiches. “Cuando cambie el clima queremos ofrecer tés fríos, otras preparaciones con café también en frío y veremos si jugos. Vamos a innovar con esto también, ya que innovamos con el modelo”, dijo sin temores Sebastián.
La pareja reconoció que lo más caro fue la maquinaria de cafetería. Solo el molinillo y la cafetera salieron unos 60 mil pesos. En cuanto a la preparación de la bici, los cajones y el techo desplegable, todo salió unos 40 mil pesos más.
Para concretar este sueño, la pareja se tomó el trabajo de realizar una encuesta por las confiterías más concurridas de Salta, en la búsqueda del café más pedido. También armaron un modelo de delantal que pidieron por internet de Buenos Aires, lo mismo que las etiquetas de los vasos. “Al principio tenía un poco de miedo. Como todo cuando se emprende algo”, reconoció Julieta.
Julieta y Sebastián se tomaron el trabajo de realizar también todos los trámites municipales para poder vender sus productos con total tranquilidad y cuentan con los permisos para poder circular por distintos puntos de la ciudad de Salta, mostrando e invitando el mejor café.

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Sección Editorial

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Nely Soto
Nely Soto · Hace 2 meses

Me encanta las personas emprendedoras jóvenes que llevan a cabo sus buenas ideas ÉXITOS.-

franco gonzalez
franco gonzalez · Hace 2 meses

felicitaciones , vayan a ciudad judicial , o centro civico . mucha gente recorre esos lugares

Juan Ruiz
Juan Ruiz · Hace 2 meses

Muy Bueno, Felicitaciones y cuando pasan por la ciudad del Milagro?

victor hugo  castro
victor hugo castro · Hace 2 meses

Todo un ejemplo para quien desea emprender algún tipo de trabajo y poder sustentarse. Mucha suerte en su emprendimiento, y no olviden que "no hay sacrificio que no tenga su recompensa" certeza absoluta que les va a ir re bien .

tiziano  ferio
tiziano ferio · Hace 2 meses

que bien, que triunfen en su iniciativa


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