Con una emotiva caravana desde la iglesia San Antonio hasta la gruta de la avenida Palacio, cientos de fieles participaron de la entronización de las imágenes que adquirieron los biciperegrinos con el aporte de toda la comunidad oranense.
Arribaron cerca del mediodía del domingo pasado donde se realizó la bendición del Señor y la Virgen del Milagro, lo que dio un marco muy particular a la jornada. Los peregrinos se impusieron el propósito de conseguir las imágenes de los santos patronos y pidieron colaboración a la comunidad pedaleando por los barrios, parajes cercanos y siguiendo las caravanas de otros grupos que ya tenían sus imágenes.
La respuesta fue inmediata y así siguieron cada año detrás de pelotones adecuándose a sus tiempos y organización. Durante ese tiempo no solo se prepararon física sino espiritualmente para entender los motivos del peregrinar.
"Pedir perdón, dar gracias o implorar por alguna gracia de Dios, nos motivó a seguir siempre mirando hacia adelante para cumplir el objetivo. Este año ponemos en manos del Señor todo lo planeado, rogando lo mejor para la Diócesis de Orán, que cada septiembre que peregrina para ser parte del Milagro", explicaron.

El milagro de la fe
Los biciperegrinos ya comenzaron con los preparativos para recorrer 280 kilómetros y llegar con sus propias imágenes hasta el santuario de la Catedral salteña y venerar a los patronos tutelares. Desde el mes pasado comenzaron el entrenamiento para responder físicamente al recorrido. Este septiembre será el séptimo años en que el grupo de ciclistas de Orán partirá hacia la capital para pedir por salud y trabajo.

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