En el salón Enrique González Martínez de la Feria Internacional de Libro de Guadalajara, cientos de jóvenes gritaban emocionadas, no por un músico o por un escritor sino porque ahí estaban reunidos los booktubers Alberto Villarreal y Andrés Mendoza.
Los booktubers son personas, por lo general bastante jóvenes, que comparten sus opiniones sobre libros y otras curiosidades a través de videos en YouTube, los cuales suman miles de vistas.
Algunos, como Villarreal, incluso tienen contratos para libros. Su voz se ha vuelto cada vez más importante para la promoción de la lectura, aunque con la fama también les han llegado críticas, ya sea por trabajar como un vehículo para las editoriales o simplemente de trolls.
Villarreal y Mendoza se reunieron el jueves por la noche con otros de los booktubers mexicanos más famosos: Fa Orozco, Daniel Méndez, Alejandra Segura, Mariana Esquivel y Joaquín Garza, en un ambiente alegre en el que contestaron muchas preguntas.
Algunas fueron formuladas por sus seguidores, otras planteadas por Méndez como moderador y otras tantas en un gracioso cuestionario que incluyó la siguiente: Si pudieras comer sólo un tipo de tacos por el resto de tu vida, ¿cuál sería? (Villarreal dijo que bistec con queso).
Aunque de igual modo abordaron temas serios como el valor de sus videos.
"No somos reseñistas profesionales", dijo Garza. "Al final de cuentas es pararte frente a la cámara y decir qué es lo que te gustó del libro que leíste, eso no te da menos o más tablas, simplemente estás compartiendo y expresando tu opinión acerca de una de tus pasiones en la vida".
Orozco respondió a la pregunta de dónde terminarán los booktubers.
"Lo que manejamos en booktube es recomendar al tú por tú, decir, yo no soy una figura por encima de ti, yo no soy un maestro, no soy nadie que te va a decir esto lo tienes que leer, nos estamos viendo a los ojos prácticamente, estamos siendo un lector viendo a otro lector", dijo Orozco.
"Está muy cañón (difícil) decir dónde podría terminar, aparte porque no tenemos ni idea de qué estamos haciendo, estamos improvisando constantemente, estamos literal a brújula de corazón".
Garza, quien es mexicano pero vive y trabaja en Costa Rica, señaló que el futuro de este formato quizá no esté entre las nuevas generaciones, sino en las que no saben que existe este formato para compartir lecturas.
"El crecimiento demográfico hacia arriba es creo el siguiente paso que debemos dar, no conozco booktubers mayores de 30", dijo Garza, quien el próximo año llegará a la treintena y es el mayor del grupo.
"La pasión con la que esta comunidad demuestra su amor por la lectura tiene que permear a la gente que no está tan familiarizada con estas tecnologías, animarse a poder pararse frente a un cámara y hablar de los libros que marcaron su vida".
Como reconocieron, todavía es muy rápido para saber qué será de su futuro, pero algo está claro: los booktubers efectivamente logran acercar a los jóvenes a la literatura y no sólo eso, logran emocionarlos con ella.

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