Pocas palabras tan salteñas como "chango", con origen etimológico en el quechua. Sin embargo en su acepción de "changa" o "changarín" podría derivar del portugués. De todas maneras se trata de un argentinismo; en otros países hispanoparlantes se utiliza "changador" para caracterizar a los trabajadores que cargan y descargan mercaderías o equipajes. El vocablo "changa" es definido por el Diccionario de la Real Academia Española como aplicable en Argentina y Uruguay para "la ocupación transitoria, por lo común en tareas menores".
El límite preciso entre el trabajo autónomo y el dependiente, tiene una gran dificultad de identificación cuando se trata de las tareas que realizan los "changarines".
La expresión alude a una relación de trabajo esporádica, eventual, precaria; generalmente en tareas de poca monta. Son típicas la labores de quienes cargan y descargan cajones en los mercados, o las que trabajan como maleteros en aeropuertos o terminales de colectivos.
¿Cómo podemos determinar si se trata de una relación dependiente o autónoma?
La Ley de Contrato de Trabajo (LCT) nos anticipa que: "El hecho de la prestación de servicios hace presumir la existencia de un contrato de trabajo, salvo que por las circunstancias, las relaciones o causas que lo motiven se demostrase lo contrario".
Claramente se está indicando que -en principio- todo servicio prestado a favor de un tercero será considerado en relación de dependencia. Corresponderá a ese tercero (el supuesto patrón) demostrar que -por sus particularidades- la tarea prestada no lo fue en relación de dependencia.
Importante jurisprudencia ha llegado a sostener que la categoría "changa" es jurídicamente inexistente, sólo sería una modalidad de trabajo clandestino.
Sin embargo, los ejemplos que hemos dado nos permiten distinguir dos formas de prestación: una corresponde al maletero que difícilmente pueda ser considerado dependiente de quien circunstancialmente acepta sus servicios. En este caso quien recibe la prestación no es (necesariamente) un empresario y es improbable que se reitere la tarea, que es absolutamente fugaz.
Otras formas
Distinto es el caso del changarín que descarga un camión. Aquí aplicamos nuevamente la Ley de Contrato de Trabajo, cuando expresa: "Cualquiera sea su denominación, se considerará que media contrato de trabajo eventual cuando la actividad del trabajador se ejerce bajo la dependencia de un empleador para la satisfacción de resultados concretos, en relación con servicios extraordinarios o exigencias extraordinarias y transitorias que vengan de la empresa, toda vez que no pueda preverse un plazo cierto para la finalización del contrato.
En este caso, se entenderá además que media tal tipo de relación cuando el vínculo comienza y termina con la realización de la obra o la prestación del servicio para el que fue contratado el trabajador".
Recientemente una resolución del Ministerio de Trabajo (N§1021, del 11 de noviembre ppdo.), le reconoce a los changarines del Mercado Central de Buenos Aires una jubilación especial para poder retirarse a los 52 años de edad, ya que "realizan tareas similares a los estibadores portuarios, llegando a cargar bolsas de más de 55 kilogramos (sic)". Cabe aclarar que los changarines del MCBA se han nucleado a través de cooperativas de trabajo.
La situación de los changarines presenta infinidad de matices, cuyo análisis excede el contenido de esta nota.
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