Tres veces por semana pasan más de 150 chicos por el comedor social "Por una sonrisa", que se encuentra en el barrio Primera Junta. Para muchos de ellos es la única comida en todo el día. Ayer, los chicos armaron su propio arbolito de Navidad en el lugar donde pasan horas importantes de sus vidas.
Cristina Mamaní tiene 42 años y hace seis que ayuda a los que más lo necesitan. "Estamos sin bajar los brazos, menos ahora que tengo que mantener las ilusiones de estas criaturas", comenta Cristina, mientras cuenta a El Tribuno que no puede darles de comer todos los días porque no recibe ninguna ayuda del Gobierno provincial ni municipal.
"Claro que me gustaría tener ayuda del Gobierno. Me gustaría que se den cuenta del trabajo que hacemos acá. Esto se mantiene en pie gracias a las ayuda de los vecinos", cuenta la mujer. Y añade: "En un momento llegué a tener 200 chicos a los cuales alimentaba todos los días y ahora no lo puedo hacer".
El comedor se quedó sin la ayuda de un frigorífico que proveía donaciones. "Los chicos ya no comen carne porque los precios están por las nubes. Estamos pasando necesidades porque las cosas están carísimas", comentó Cristina.
La ilusión de Navidad
Ayer al mediodía los chicos que asisten al comedor armaron su arbolito de Navidad y crearon figuras con cartulina para decorar el espacio para las fiestas.
"Los adornos que le pusimos son los que voy acumulando durante el año. Los saco del vertedero San Javier y les doy vida", agregó Cristina.
La cena de Navidad va a ser especial para los niños. Ese día van a comer lo que más les gusta. "El 24 a las 18 vamos a empezar la fiesta. Tenemos preparado pollo con ensalada rusa, sandwiches y pizza", enumera Cristina..
"Los chicos que vienen al comedor saben que este es su hogar, aunque sea feriado ellos están conmigo", agregó.
Para Cristina, darles de comer reconforta su corazón por todas las necesidades que pasó en su niñez. No quiere que ellos pasen lo mismo. "Ahora los niños tienen sus cachetitos llenos. Son mis hijos del corazón...", expresó.
Juana López es madre de siete chicos y todos acuden al comedor. "Mandar a mis hijos es una ayuda económica. Gracias al comedor pude terminar mi casa porque con siete hijos por ahí no te alcanza", contó.

Los niños necesitan alimentos
Desde el comedor "Por una sonrisa", de Primera Junta, pidieron ayuda a todos los salteños para alimentar a los chicos del barrio.
Todos los que quieran acercar donaciones pueden llevarlas a la manzana 515 c, lote 4 de Primera Junta.
También se puede llamar a los siguientes teléfono: 4717028 o al 154-521-559. En el comedor necesitan todo tipo de alimentos y especialmente carne, ya que hace tiempo que no pueden conseguirla para incluirla en el menú.

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