Dentro de una semana se cumplirán cien días desde que estrenamos nuevos "mánagers" de los destinos nacionales. Hay quienes no están dispuestos a darles un día más que supere la mágica cifra. En los 135.360 minutos que han transcurrido desde aquel lejano -lejanísimo- 10 de diciembre del año pasado, mucha agua corrió bajo el puente.
Si el lector aguanta durante tres minutos la respiración encontrará que en tres meses "haz recorrido un largo camino, muchacho": "PRO vence al Frente; volveremos; comenzamos a los bastonazos; empinamos al Pinedo; Máximo viaja a ver a su tía; plaza llena-plaza vacía; se anuncia 'la revolución de la alegría'; suben los precios; chau 6, 7, 8; volveremos; llegan videos desde el sur; gabinete de lujo y lujos, infructuosamente se trata de determinar la herencia recibida; Macri al gobierno, Balcarce al poder; el fin del cepo sale bien (ni los del PRO se lo creen); chau Víctor Hugo, hola Clarín; volveremos; Cris en el exilio; Milagro presa; precios arriba; ya nada retiene al agro (¿y nosotros? dicen los de abajo); las minas tampoco sufren retenciones, pero Julia, María Eugenia y Patricia salen de compras; el problema de Cresta Roja no alcanza a romper los huevos incubados; los M (Macri y Massa) viajan a Davos; macanazo con los jueces de la cortesana; comienza el baile del dengue, el merengue y la chikungunya, Antonita va a la escuela; papelón con la docencia: le cantaron las 40, pero se las quisieron achicar a 20; ¡libertad! Ya no se oyen los sordos ruidos de las rotas cadenas nacionales; nos visitan presidentes del primer mundo (Francia, Italia) y Obama viene a festejar el 24 de marzo; Cris en Calafate, y volver, volver, volver; papelón con la triple fuga; comienza la fuga de los tránsfugas que pasan del FPV al PRO; romance de Mauri con los gobernadores (algunos gobernadores y políticos también inician romances de película, o de farándula); las vacas también se cotizan cada vez más caras; papelón en el Indec; los periodistas pueden hacerle preguntas al Presidente, igualmente los ordenanzas de Casa Rosada pueden saludarlo; comenzamos a sentir el temor de prender la luz, de utilizar demasiado el horno, de excedernos en un paseo en el auto, de tirar mucha carne en el asador; MM vuela 20.000 kilómetros con importante comitiva para que la reunión con el Papa durante exactamente 22 minutos y le ponga cara de orto; impuesto a las ganancias: esperanza y desilusión; los precios al carajo; Milagro presa; volveremos; exitoso acercamiento a las centrales obreras, pero solo se atiende a la dirigencia corrupta y queda afuera la CTA; Mauricio habla al Congreso (legisladores del FPV pegan carteles que piden respeto a la democracia) y le dedica exactamente 22 minutos a la herencia recibida (¿los 22 minutos fueron un desquite con Francisco?); escandalosa corrupción en el PAMI; aumentan los combustibles; Julia, María Eugenia y Patricia ya no salen de compras; el protocolo de la protesta produce protestas; Milagro no sale; el vuelo de los buitres comienza a hacerse sentir; buenísimo: quitan el IVA a alimentos básicos; sigue el dengue; los precios no se detienen: no tienen Máximo; Cris no rompe el silencio y el hielo, únicamente lo hace el atronador Perito Moreno, reaparece Stiusso y destapa la olla, Parrilli recomienda que se cuide para que no le pase lo mismo que a Nisman; la que no aparece -todavía- es la revolución de la alegría". Pero no seamos impacientes, a Mauri le quedan 604.800 segundos para completar los cien días y aún puede hacer muchas cosas. Bueno, quizá mejor que no haga tantas, porque me parece que los papelones le ganan por goleada a los aciertos. A pesar de ello existe una sensación -que compartimos- de que hemos salido de un período de cris-pasión y ahora se estaría dando lo que simplemente queremos, que es un país más normal, en el que prevalece el debate democrático sobre la decisión auto crática.
En poco más de diez días la farándula ha hecho eclosión dentro de la política. Mire lo que le digo: no se vio algo semejante ni en la relajada década menemista. Parece que la entrega de los Oscar actuó como una especie de gatillo para que se dispararan entre los personajes telúricos la aspiración de la preciada estatuilla. Sin duda el premio del tío Oscar sería a la pareja integrada (o desintegrada) por Karina y el "Yoli". El premio, en realidad, sería por el cuento del tío. ¡Qué magnífica actuación! Su representación engañó a 40 millones de espectadores. Parece que Karina ya había dicho ¡cambiemos!, pero como todo tiene remedio se puso de novia con el dueño del laboratorio farmacéutico más grande del país. Por su parte el DOS (Daniel Osvaldo Sciolli) habría encontrado consuelo demostrando que es un ultra-K, ya que se le atribuye haber reemplazado a su ex, por otra Karina (la Jelinek, que parece que en realidad fiestea con Beckham). Por suerte Yoli no ganó la presidencia, sino el "cachet" de Karina R. hubiera sido mucho más caro en su papel de primera dama. Otro impacto de la farándula vino a sacudir al Cristinismo. El noviazgo del presidente del bloque de Diputados, José Ottavis, con la vedette Victoria Xipolitakis derivó en la renuncia a su jefatura (cariñosamente algún compañero K lo llamaba "comegatos"). El texto de su renuncia merece ser leído: "Señores diputados y compañeros miembros del bloque, me dirijo a ustedes a fin de hacerles llegar, mi renuncia como presidente" , y agregó: "Mi renuncia al cargo en el Frente para la Victoria no significa que renuncie jamás a la Victoria, ella es mi estandarte, mi luz, mi amooor". Compañeros de lucha (por los cargos): "Hasta la Victoria siempre".

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Sección Editorial

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Juann José  Jiménez
Juann José Jiménez · Hace 8 meses

Como siempre Dr. Buhler, exelente nota, la verdad que hay mucho por decir al respecto de lo que nos a pasado en el gobierno anterior y de lo que nos esta pasando a los argentinos, pero esta sintesis que hace el Dr. esta muy buena y me gusto. Simpre nos deleita con sus comentarios sabios y oprtunos

Álvaro Figueroa
Álvaro Figueroa · Hace 8 meses

Excelente.


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