Marcela (el nombre de ella y su hijo son ficticios para proteger la identidad del menor) despide en Aeroparque a Franco, con la garganta hecha un nudo. Apenas el niño se dirige a la zona de abordaje, ella siente que le vuelven la bronca y la humillación de su separación, acompañadas del temor y la ansiedad de estar un largo periodo sin su hijo. Marcela se mudó a Buenos Aires hace dos años luego de haberle pedido el divorcio a su exmarido, producto de una infidelidad de él. Por convenio a su exesposo le toca hacerse cargo de Franco una semana de vacaciones en julio y un mes durante el receso escolar de verano. "Me da miedo que le hablen mal de mí, que no lo cuiden bien o que su papá maneje rápido después de consumir alcohol. Como no tenemos diálogo, tuvimos que reglamentarlos todo, las vacaciones incluidas", se desahoga con El Tribuno.
En esta situación están miles de familias y la disputa por establecer y respetar el período de vacaciones de los padres con los hijos no resulta a veces un problema en sí mismo, sino que guarda relación con conflictos irresueltos entre los padres como, por ejemplo, la prestación alimentaria, el desacuerdo sobre la división de bienes de la sociedad conyugal y cuestiones sentimentales que los progenitores no pudieron resolver internamente. Por ello, El Tribuno dialogó con la abogada especializada en Familia, Julieta Casasola, y la psicóloga Vanesa Manzewitsch acerca de qué ocurre cuando en el régimen de visitas no se establece el período de vacaciones que cada uno debe gozar con los hijos, o cuando uno de los padres siente que las vacaciones elegidas están orientadas más a la comodidad personal del otro progenitor que al beneficio de los niños.
Cuestión legal
En el convenio regulador que se firma con el divorcio o la separación legal se establecen de la forma más detallada posible todas las situaciones que se pueden dar en el cuidado de los niños. Pero como normalmente no se consignan tantas especificaciones, en la época de vacaciones es cuando más dudas surgen sobre los gastos de custodia de los hijos, la pensión por alimentos o los viajes al extranjero. La Lic. Julieta Casasola (M. P. 4403) explicó al respecto: "El período de vacaciones que corresponderá a cada padre depende del convenio que se haya realizado previamente a través de una audiencia de mediación, con la homologación correspondiente, es decir, con la aprobación judicial del mismo para que tenga mayor fuerza ejecutoria". Acotó que en el caso de que no exista dicho convenio, surgen problemas por la imprecisión de ese plazo. "Esto muchas veces tendrá como consecuencias denuncias del otro progenitor, porque por cuestión de lógica, también querría pasar vacaciones con el menor", señaló. Si se trata de unas vacaciones en el exterior para que el menor pueda salir del país su padre o su madre deberán llevar el DNI y la partida de nacimiento del niño, más la autorización del otro progenitor. Además de otros requisitos que cada país solicite para el ingreso de menores acompañados solo por un progenitor.
"Estos requisitos básicos son los mismos para cualquier destino fuera de nuestro país, así sean países limítrofes, y de no cumplirse se puede entender como un ilícito que involucra al menor, por lo cual la ley actuaría al respecto", advirtió la Lic. Casasola.
También puede ocurrir que el padre que convive con el niño no autorice el viaje. En ese caso la otra parte deberá invertir tiempo y dinero para obtener la autorización supletoria del juez. "Debe solicitar un juicio sumario en el que los plazo se acortan y, por lo tanto, es más rápido que un juicio ordinario; pero aun así puede no llegar a tiempo. Por medio de este proceso, el juez, con la intervención de la Asesoría de Menores, decidirá qué es lo más beneficioso para el menor, ante los argumentos expuestos por cada parte con su correspondiente abogado: uno del por qué quiere que su hijo viaje, y el otro del por qué no lo autoriza a hacerlo", detalló Casasola. Agregó que llevar adelante un juicio así implica invertir un monto correspondiente a gastos fijos, como el de la estampilla profesional, entre otros, y los honorarios del abogado interviniente, lo que variará según la complejidad del caso y la determinación de cada profesional. Hablando de costos aproximados Casasola calculó que se podría alcanzar la suma de $5.000, partiendo del mínimo establecido por el Colegio de Abogados. Acerca del tiempo que el proceso conlleva se puede estimar que obtenga resolución en una semana, dependiendo de la fecha del viaje. Aunque la actividad judicial se encuentra en feria, hay juzgados en turno que se ocuparán de estos casos con celeridad.

Padre afirma que su ex le pone excusas
"Me separé de mi exmujer hace seis años luego de haber convivido con ella siete años. Tuvimos dos hijas, hoy de 12 y 10 años. Me casé de nuevo en 2013 y de este matrimonio tengo dos hijas más. Como aporto a dos economías, trabajo mucho y una forma de compartir con mis primeras hijas es viajar, pero como estamos atravesando un proceso litigioso, cada vez que lo intento me dice que no. Que ella quería tomarse esa quincena, que tienen una fiesta familiar importante o cualquier excusa". Luis (42 años).
No le queda otro recurso que dejarlo ir
"Me separé producto de una infidelidad. De la última de muchas. Mi exmarido tiene de pareja a una mujer diez años menor que yo. Sé que ambos tienen conductas que no considero decentes delante de mi hijo de ocho años. Además lo incentivan a hacer deportes que considero peligrosos como carrera de kartings y boxeo. Me desconsuela que pase las vacaciones con ellos, pero no me queda otra porque mi hijo quiere ir. Luego debo reaclimatarlo a nuestras costumbres". Mirta (34 años).

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Sección Editorial

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Juan I
Juan I · Hace 10 meses

No estoy de acuerdo con el título de la nota, ningún adulto debe sobrellevar bien o mal un derecho que es de los niños: pasar tiempo con su papá o con su mamá. Más allá del motivo de la separación (que es parcial y subjetiva por quien la cuente), la relación padre-hijo no debe ser dañada por la ventaja de recursos que la justicia le da a la madre sobre el padre, debería ser madura y estar feliz por lo que disfrutarán estando juntos ya que el resto del año no pueden hacerlo y más cuando existe un desarraigo por parte de uno de los dos y se lleva al niño a vivir lejos de todos los afectos. Sin mencionar que muchas veces el acuerdo llega a darse en instancias penales por denuncias de impedimento de contacto como si el niño fuese un objeto perteneciente a alguien.

Jorge Videla
Jorge Videla · Hace 10 meses

Asi pasa. Ponen a los hijos al medio y lo toman de rehen para venganzas o pedir dinero. Yo estoy atravesando lo mismo con mi ex, pero a diferencia que ella no me lo quiere reintegrar a mi hijo. Dios quiera que la justicia vele por todo estos casos y paguen como deben ser esos padres que ven a sus hijos con signos $$$$$$$.


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