Una vez más el electorado mostró ser impredecible, porque nadie imaginó un resultado tan sorpresivo y luego del escrutinio ya casi con los últimos números, hoy más que nunca con un final abierto.
Ni Daniel Scioli esperaba que la diferencia se achicara tanto, ni tampoco Mauricio Macri soñó con una paridad, inclusive cuando iba ganando con las primeras informaciones oficiales.
Menos imaginaron las consultoras que volvieron a estar en el centro de las sospechas por la parcialidad de los pronósticos. No escaparon a la sorpresa los equipos y asesores de los principales candidatos, los periodistas militantes y de los otros.
También se incluye en el análisis el desacierto del sorpresivo resultado bajo la mirada de politólogos y avezados opinólogos. Inclusive los más optimistas, que siguieron las encuestas previas pensaron que Sergio Massa iba a escalar en los porcentajes un poco más (en números), respecto a las PASO teniendo en cuenta su campaña de abierto enfrentamiento con el oficialismo (ver infografía).
Y su anticipo, al presentar un equipo integrado por figuras muy representativas para ocupar los cargos más importantes de su gabinete; el caso de José de la Sota y Roberto Lavagna.
En ese escenario solo la comparación de los números podrían explicar la magnitud de un fenómeno que nadie pronosticó ni vio venir.
A la luz de los resultados, Mauricio Macri, el candidato de Cambiemos logró reducir la diferencia de 8,5 puntos que le sacó Daniel Scioli en las PASO a solo 2,53 puntos en la primera vuelta realizada el día domingo.
De acuerdo a una nota publicada por el periodista Claudio Jacquelín, lo más sorprendente es que Macri sumó la inimaginable cifra de 1,6 millones de votos desde el 9 de agosto.
Más increíble aún, UNA, el espacio que llevó como candidato a Sergio Massa, tampoco fue perjudicado por la marea amarilla, ya que obtuvo casi 600.000 votos más que en las primarias. Si nadie capturó votos de otros, si los números fueron mínimos, entonces, ¿qué pasó? para entender la gran dispersión de votantes.
En primer lugar con respecto a las PASO existió un mayor número de votantes en todo el país (pasó del 74% a casi el 80%) es decir que se registraron casi 1.200.000 más de ciudadanos que fueron a cumplir con su obligación cívica.
También se registró una sensible caída del voto en blanco. En las PASO, 1.216.645 electores decidieron no votar a ningún candidato, mientras que el domingo la suma de los que votaron en blanco se redujo a 596.028.
Curiosamente, la oferta electoral de candidatos estuvo mucho más acotada y frente a esa circunstancia más de la mitad de los que votaron en blanco en las PASO esta vez se decidieron por un candidato. Entre los que perdieron votos fueron el Frente Progresistas, que lideró Margarita Stolbizer con una caída de 162.246 sufragios entre una elección y otra y Adolfo Rodríguez Saá, en tanto que Nicolás del Caño no supo mejorar su porcentaje. Sin dudas que los candidatos Scioli y Macri, a partir de ahora apuntarán a esa franja del electorado.


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· Hace 12 meses

ESTE TIPO NO TIENE DIGNIDAD ???????? LO TRATAN COMO MERECE TODO CHUPAMEDIA............................ ES EL MADURO ARGENTO........................... FORROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.......................... JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ


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